Todavía hay mucha soja guardada en nuestro país.
Se estima que casi 7 millones de toneladas de soja ya fueron vendidas al exterior. Eso quiere decir que aproximadamente unas 9,5 millones de toneladas de equivalente soja (se trata de harina / pellets de soja y aceite) están en la Argentina sin exportar.
Pero pese a que este volumen es alto, se trata de algo menor que lo del año pasado. Se puede apreciar que este año las ventas fueron más fluidas respecto al año pasado que fue un período de fuerte retención. Cerca del 48% ya está vendido, mientras que para la misma época casi el 38% estaba colocado.
A su vez, la cosecha nueva en Chicago es la que muestra mayores bajas de precios. En cambio, pareciera que el mercado internacional se muestra firme cuando se trata de soja disponible.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos calcula la cosecha de soja en 78,52 millones de toneladas; esto es por arriba de los 74,29 millones de toneladas del año 2002; y aún por debajo del récord de 78,67 millones de la campaña 01/02.
Aún cuando con ello no se volvería a los niveles de producción de dos años atrás, las existencias finales de soja del país del Norte, para 2004, se estima con una recuperación. Se alcanzaría a 7 millones de toneladas, contra el mínimo nivel de 4,22 millones de esta campaña.
La elevación de existencias finales viene a darse cuando la demanda interna en este país (proyectada para 2004) no llega a recuperar los máximos niveles alcanzados durante 2002. Para el año próximo se proyecta un volumen de molienda de soja de 44,23 millones de toneladas bien por debajo del récord de 50,87 millones alcanzados un par de años atrás.
¿Qué no dice ello? Pues bien que el balance de oferta y demanda para la nueva cosecha presenta una recuperación en las existencias finales. Por esta razón se explica la baja de precios que en Chicago para el primer trimestre de 2004, momento en que hace su aparición la nueva cosecha. Ello explica por qué el spread existente entre la nueva cosecha y la vieja se amplió. Ahora en lugar de u$s29/T pasó a ser de unos u$s35/T.
Pero no está todo dicho todavía.
La zona sojera de EE.UU. todavía está en tiempo de riesgo. Todavía no se ha entrado en el decisivo mes de agosto, que es cuando se definen los rendimientos. Y algunos informes serios ya muestran la probabilidad de subas acentuadas en las temperaturas y menor cantidad de lluvias.