En su lucha contra la evasión impositiva, el gobierno está por cometer un gran disparate. Se podría decir que más que disparate es una locura.

Sí, señores: una locura. Este es el momento de levantar la voz, desde la producción.

El gobierno está elevando al Congreso un proyecto leonino. Se trata de un proyecto que modifica los precios por tomarse para el cálculo de las retenciones (derechos de exportación) a las exportaciones agrícolas e impuesto a las ganancias.

La idea sería realizar el cálculo sobre los precios de los productos exportados al momento del embarque, en lugar de hacelo al momento de cierra de cada operación.

Imagínense el golpe que esta idea ya tuvo sobre el mercado de commodities agrícolas. Apenas conocida la noticia el sector exportador dejó de comprar y adoptó una posición reticente. Obviamente ello impactó duramente sobre el nivel de precios en el mercado. Por ello, se verificó una baja de precios de alrededor del 10%; baja que es absorbida por los productores.

Desde el día en que se conoció el proyecto, los precios acusaron una fuerte caída. Una baja de más de 10 dólares en soja y de algo parecido en maíz, fue el resultado inmediato en los mercados internacionales.

El proceso es lógico: como los exportadores no saben cuál va a ser su costo impositivo, y al tener esta actividad un margen de ganancia unitario muy bajo, en un contexto de un mercado sujeto a fuertes variaciones, el sector exportador se retrae. Y deja las operaciones por hacer al aguardo. Hasta que aclare.

Si esta disposición se aprueba, los exportadores pagarían a los productores los precios de mercado menos el riesgo que asumen entre el momento del cierre de cada operación que realizan y el de su posterior embarque.

Y así el que paga los platos rotos es el productor agrícola.

Esto no puede quedar así. Si el productor no defiende lo suyo, nadie lo hará por él.

Para atacar la evasión fiscal, el gobierno produce un daño irreparable. Esta no es la forma de mejorar la recaudación fiscal. No resulta lógico que el Estado caiga sobre el sector que mayor aporte de divisas realiza a la economía nacional y que contribuye decisivamente con sus aportes impositivos a la caja fiscal.