Las miradas puestas en EE.UU.

El maíz en los Estados Unidos acaba de entrar en el momento crítico: si ahora llueve abundantemente habrá buena cosecha; en caso contrario, el resultado será negativo.

Según el USDA cerca del 75% de los cultivos de maíz se hallan entre buenos y excelentes; es decir algo mejor que lo estimado tiempo atrás.

Para los demás cultivos, en este país, la cosa no es muy diferente.

Donde si notamos diferencias es con respecto a los stocks.

La realidad es que hoy por hoy las existencias de soja son 12% inferior a la correspondiente a al año anterior, las de maíz también un 17% y las de trigo casi un 35%.

Es decir que desde el punto de vista de los stocks el panorama de precios es bueno.

Soja

Y qué pasa con la soja?

No cabe duda: la Argentina se dirige hacia un nuevo récord histórico de producción en la campaña 2003/2004.

Si el tiempo acompaña, el volumen a cosechar será sustancialmente mayor al de la campaña terminada. Y Brasil tendrá un comportamiento similar. Según la estimación oficial de este país la nueva campaña mostrará una producción de soja de algo más de 52 millones de toneladas. Esta cifra representa un incremento de prácticamente un 25 % respecto de la campaña anterior.

América del Sur queda así como la gran oferente del mercado mundial.

En la evaluación oficial, la soja y su tecnología asociada fueron la gran noticia de los últimos años, no sólo para el sector sino también para la recuperación del país. La soja, resultó una inversión de fácil control, ejecución y atractiva moneda de colocación.
La luz amarilla, sin embargo, es el incremento de la renta de la tierra, por la suba de los alquileres, de la mano de ese avance sojero. Este incremento ya ha permitido descensos importantes en las tasas de retorno de la soja entre los años 2002 y 2003.
Paradójicamente, el crecimiento del cultivo continúa, en lo que se ha dado en llamar el fenómeno dela sojización. Una explicación del fenómeno es la liquidez: tanto dentro del sector como fuera de él, existen capitales sin muchas posibilidades de realizar otras inversiones.
Esta sojización no implica necesariamente que la actividad agropecuaria se haga más eficiente desde el punto de vista económico. Simplemente puede estar más expuesta al riesgo. Este riesgo se incrementa por el hecho de comercializar local e internacionalmente un solo cultivo, lo que implica una alta dependencia a las variaciones de la demanda internacional.

Girasol

En tanto, qué pasa con la otra oleaginosa? El girasol muestra un nivel de producción en el plano mundial que está dentro del promedio histórico.
La cosecha mundial de girasol está en el orden de los 27 millones de toneladas. Argentina es uno de los principales exportadores. Su producción representa el 17% del total mundial.

Nuestro país ha sido un gran consumidor de aceite de girasol, ya que la gente está habituada a su consumo. Dicho consumo anual representa el 25% de la producción total de aceite.

En cambio, apenas consume el 10% de los pellets, mientras que la exportación se lleva el 90% restante.

A diferencia de la soja cuyo destino es casi en 100% la exportación, la participación del consumo interno en el caso del girasol es mucho más importante que la participación en el mercado interno de la soja, cuyos productos y subproductos se exportan en más del 95 por ciento.

Debido al distinto rendimiento de aceite/pellet, en el caso del girasol, el valor lo da el aceite en un 85% y el pellet sólo aporta el 15%.

En el caso de la soja, el 65% del precio lo da el pellet y el 35% restante lo aporta la harina. El mercado de pellets habrá de conducir el futuro precio de la soja. No es casual lo que sucede en Chicago: ya esta marcando una baja de US$ 30 por tonelada de aquí a los próximos 6 meses. Esta merma de la harina tendrá un potencial efecto bajista sobre el precio de la soja disponible durante el segundo semestre de 2003.

A la luz de lo expuesto, resulta lógico que el aceite de soja en Chicago disminuya 22 dólares por tonelada entre las posiciones diciembre y julio de 2003. Algo parecido pasa con la harina de soja cuya baja es de aproximadamente 30 millones de dólares por tonelada en el mismo período. Respecto a la soja se aprecia una disminución de 28 dólares por tonelada entre enero 2004 y julio 2003.

Perspectivas

Veamos qué pasa con el aceite de girasol en el mercado mundial.

El valor del aceite de girasol argentino CIF Rotterdam muestra un máximo de precios en los embarques agosto/septiembre ( 595 dólares por tonelada) para luego volver a caer en diciembre a los mismos valores a los que se cotiza hoy, US$ 590. En este mismo período, el aceite de soja (CIF Rotterdam) viene trazando tendencia negativa: 540 dólares para julio, 538 dólares para agosto/septiembre y 520 dólares para la posición noviembre/diciembre 2003.

Al comparar el comportamiento de un grano y otro, el aceite de girasol tiene una mayor revalorización que el aceite de soja para el mediano plazo. Por tanto, la cuestión puede evolucionar favorablemente para el precio del girasol para el segundo semestre de 2003 y el primer semestre del 2004.