Con el proteccionismo de los grandes no hay que perder las esperanzas. Desde el 26 de junio, se abre una nueva perspectiva y es que, aùn cuando los montos de subsidios no bajen, sì dejen de incentivar la producción (que es lo que màs nos importa)
A veces, en las tardecitas de verano, suele aparecer un viento fresco en medio del campo. Y si bien èste refresca esa hora crepuscular, la realidad es que su agradable efecto apenas dura un breve tiempo.
En los últimos diez años, los productores argentinos hemos recibido el efecto beneficioso de similar viento, pero lamentablemente cada vez qua aparecía era de escasa duración. Un sinnúmero de medidas sobre desregulación y bajas en los apoyos por parte de los países integrantes de la OCDE fueron anunciadas.
Pero a la postre, la cosa quedó más o menos siempre igual. De esta forma la
U.E. (y tras ella, Estados Unidos y otros grandes) siguieron estimulando la
producción agrícola mediante ayudas provenientes de las arcas fiscales. De
esta forma, los ricos Estados de la U.E. y de EE.UU. subsidiaron, por años, la
producción y en consecuencia tendieron a la baja a los precios internacionales
de los granos.
Pues bien, ahora hay cambios favorables. Son cambios que tienen màs de calidad
que de cantidad. Es que los montos subsidiados seguirán iguales, pero lo
diferente serà la forma de aplicarlos.
A partir de la aprobación de la reforma de la Política Agraria Común, firmada el 26 de junio pasado en Luxemburgo, la cuestión parece ser mejor que en otras oportunidades. Tal reforma comenzará a regir en el año 2005. A partir de allí, habremos de sentir el viento refrescante de la tarde pero ahora, con una probabilidad de que se mantenga en el tiempo.
Por què decimos que esta reforma es mejor. Pues porque ella apunta en otras direcciones. En lugar de seguir sosteniendo la producción agrícola, y en consecuencia generar excesos de producción, ahora comienza a dirigirse a otras areas, como ser la protección del medio ambiente y el mejor cuidado de los animales (la vaca loca sirvió para algo, finalmente).
El acuerdo alcanzado por los 15 ministros de la U.E. contempla seguir pagando subsidios a la producción pero ahora dentro de ciertas restricciones.
Esta es la buena noticia. Es cierto el monto no disminuirà. Pero se modificarà su destino. Si todo camina como las apariencias indican, cada vez, se apuntarà menos a la producción.
Y este cambio no es menor.
Unión Europea
Reforma de la Política Agrícola Común
Nuevo marco para la agricultura hasta 2013
- Desenganche entre ayudas y producción
A partir de 2005 no habrá relación directa entre las ayudas directas a los
agricultores y el nivel de producción(se corta el círculo: mayor subsidios,
mayor producción)
Cereales: desvinculación hasta un 75% de las subvenciones
- Reorientación de una parte de las ayudas hacia proyectos de desarrollo rural
3% en 2005; 4% en 2006 y 5% de 2007 a 2013.
Medidas
- Revisión de los precios de intervención a partir de los cuales la UE apoya a los agricultores en caso de baja.
- Cereales: Los precios de intervención para el sorgo, el maíz y el trigo no cambian.
- Reducción de 50% para el arroz.