¿Qué está pasando con el trigo en Argentina?

Dos hechos fundamentales han permitido que esta campaña de trigo muestre un comportamiento diferente al tradicional.
Lo usual siempre ha sido que al poco tiempo de cosechar los productores vendan una buena parte del trigo apenas levantado del campo. El tema financiero era crucial y, según sea el año, en más o en menos para esta época del año ya estaba casi todo vendido. Hoy el tema financiero no es muy grave, al menos no en la proporción de años previos.
Además en los años anteriores era más costoso y difícil almacenar. Pero ahora, con el fantástico y sencillo esquema del silo bolsa, muchos productores han retenido gran parte de la mercadería en el propio campo.
Todavía no se ha tomado conciencia de la revolución que el silo bolsa está produciendo sobre el sistema de comercialización. Y esta suerte de revolución es más fuerte para el caso del trigo. ¿Por qué? La razón es muy sencilla: el trigo antes ocupaba lugar para cuando llegaba la cosecha de maíz y de soja. Entonces se apuraba la venta y, en consecuencia, se malvendía.
Por eso este año es inédito. Porque después de muchos años, los productores estás menos apremiados en vender y, sobre todo, porque ellos están acopiando con este sencillo y accesible método.
Esta es la explicación más simple que se puede encontrar para explicar porqué el trigo se mantiene en valores altos. La oferta dentro del mercado interno es todavía reducida y en consecuencia el precio tiende a mantenerse más elevado.
Por ello, exportar a Brasil se ha puesto más difícil que en años anteriores. De allí las noticias que hemos oído sobre la compra de Brasil de unas 700.000 toneladas de trigo de EE.UU.
Estas compras han tenido un efecto inmediato sobre los valores FAS de Argentina. El tema no es alarmante. Pero sí debiera preocupar. Porque se está tendiendo a nuestras espaldas un canal nuevo de comercialización entre Brasil y EE.UU. que sienta precedentes peligrosos para los intereses del sector y de la Nación.
No es una luz roja. Pero sí es una luz bien amarilla. Esta luz está llamando la atención al país y al sector sobre la necesidad de mejorar los estándares de calidad del trigo.

La lamentable historia de la calidad

Por años, la producción se concentró en un solo tipo de trigo: el llamado Trigo Pan. Si bien se han realizado algunos esfuerzos para diferenciar el producto, la realidad es que no hay volumen ni suficiente diferenciación como para apuntar a mercados más selectivos.

Junto con el aumento de la producción no fue dándose una política de marketing con el fin de producir lo que el cliente externo realmente quiere. Mientras EEUU (y Canadá), posee una amplia diferenciación a través múltiples segregaciones, nosotros tenemos una escasa categorización.

Desde el nacimiento del Mercosur, Brasil fue constituyéndose en el principal comprador. Así fue incrementando su participación relativa. Al comparar el último quinquenio de la década del 80 con el de la del 90, se advierte claramente lo expresado. Mientras en el primero, el 23% del total exportado se dirigió a ese país, en el segundo, cerca del 55% lo hizo hacia ese destino. Brasil es el mayor importador de trigo en el mundo y alrededor del 90% procede de nuestro país.

La ventaja comparativa de nuestro país en ese mercado es la distancia y el beneficio de estar exceptuado del arancel externo común. Pero este beneficio es una cuestión política que hoy está y mañana puede no estarlo.

No podemos seguir apostando todas las fichas a ello.

A esta cuestión política se agrega el problema de la calidad. La luz de alarma se enciende cada vez con más fuerza, puesto que ahora ya no sólo hay reparos en el mercado extra-Mercosur sino también en nuestro vecino país.

Situación actual

La realidad de este momento es que hay más trigo almacenado que lo usual. A su vez, las necesidades de Brasil son menores para lo que siempre fue en esta época del año.

Es la alta retención en el campo, lo que ha hecho que el precio se acerque tanto a los valores internacionales.

El cuadro que sigue es ilustrativo. Por ello la pregunta es ¿vale la pena seguir aguantando el trigo?

Estimaciones al 30/05/03 (millones de toneladas)

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