El ministro de Economía, Roberto Lavagna, no quiere resignar el control de
la Comisión Renegociadora de los Servicios Públicos que durante el gobierno de
transición de Eduardo Duhalde funcionó bajo el paraguas del Palacio de
Hacienda.
La rediscusión de los contratos con las empresas concesionarias y la postergada
aplicación de un aumento tarifario es uno de los temas centrales que deberá
atender la próxima gestión. Y es una de las exigencias del Fondo Monetario
Internacional (FMI), que el año último solicitó una suba del 50% y que
Lavagna rechazó.
El frente de discusión se abrió ante la decisión del presidente electo,
Néstor Kirchner, de reflotar un ministerio que atienda exclusivamente los temas
de infraestructura y de servicios públicos, al estilo del Ministerio de
Infraestructura que funcionó durante el gobierno de Fernando de la Rúa, y para
el que designó a un incondicional suyo: Julio De Vido, hasta ayer ministro de
Gobierno de Santa Cruz. Una de las posibilidades es que la comisión se disuelva
y que el trato con las concesionarias lo dirija De Vido.
"Es un tema que todavía no está definido, no se sabe. Hay cosas que
todavía se deben discutir y para eso el ministro está esperando que regrese el
presidente (por Kirchner). Estas cosas no se pueden arreglar por teléfono, asi
que esperará a que vuelva de Santa Cruz", dijo una fuente de Hacienda.
Pero mientras en Economía sostuvieron ayer que la situación está aún en
discusión, desde su provincia De Vido, en diálogo con radios porteñas, puso
puntos suspensivos cuando se lo consultó sobre el futuro cuadro tarifario y
habló del tema como si fuera él quien decidiría.
"Hay que abrir los contratos y analizar con seriedad el monto de las
inversiones realmente efectuadas para diseñar un cuadro tarifario que responda
a la realidad", dijo el designado titular del Ministerio de Planificación
Federal, Inversión Pública y Servicios. Agregó que las tarifas "no
tienen que surgir de una discusión sin papeles sino de la discusión concreta
del balance, de la historia del contrato". Sin embargo, esta tarea ya fue
realizada por la comisión de renegociación de contratos, que hasta ahora
preside Gustavo Simeonoff. Esta comisión llegó a la conclusión de que las
tarifas de electricidad y de gas deben actualizarse del 7 y 9%, respectivamente.
Aumentos que fueron frenados por la Justicia.
La comisión también avanzó en la definición de una suba en el servicio de
aguas, accesos viales a la Capital, trenes de carga, transporte automotor y
corredores viales.
Lavagna busca poder
Pero para evitar volver a tropezar con la Justicia, el ministro tiene el
borrador de un proyecto de ley que mandará al Congreso con el que pretende
recuperar para el Ejecutivo la potestad para definir la situación tarifaria de
las empresas.
Además, Economía quiere establecer el principio de fast track con respecto a
las renegociaciones de los contratos. Es decir, que el Congreso dé su
aprobación a la totalidad de lo renegociado o no, pero que no pueda discutir
ítem por ítem.
Las empresas privatizadas, luego de largos meses de negociación, esperan que el
nuevo Gobierno conceda un aumento de emergencia de no más del 10%. Luego,
aspiran a "un sendero de recuperación" que ajuste las tarifas por
inflación.
Además, el G-7 (que tiene voz y voto en el directorio del Fondo) hizo suyo el
reclamo de las privatizadas. Capitales de esos países controlan las empresas de
servicios públicos y están haciendo valer su peso.
Ayer, restando dramatismo a la falta de definición sobre qué ministerio
manejará un tema tan ríspido, la fuente de Hacienda resaltó que "Lavagna
y De Vido tienen una excelente relación", pero admitió que "faltan
cosas por conversar".
Por ahora lo que está establecido es que De Vido coordinará Obras Públicas,
Comunicaciones (su titular sería Pablo Fontdevila), Energía (Daniel Cameron) y
Transporte. También, los entes reguladores ENRE, Enargas, CNC (comunicaciones)
y CNRT (Transporte). Economía toma el grueso de las secretarías que hoy
funcionan en Producción.
Por María Giselle Castro
De la Redacción de LA NACION
Con la colaboración de Josefina Giglio