Granos: el año nace con condicionantes que preocupan; por Manuel Alvarado Ledesma - Agrositio
El nuevo año nace con una serie de condicionantes que preocupan. ¿Quién puede negarlo?

Con la inminente asunción de Donald Trump, seguramente comenzará un período de mayor proteccionismo. Las recientes designaciones en su gabinete avalan tal presunción.

Y el fenómeno no sólo se muestra en EE. UU. Se ven cada vez más indicios en un mundo donde las economías centrales tenderían a encerrarse sobre sí mismo.

Esta es una novedad que podría afectar el comercio internacional. Sin embargo, ello no sería negativo necesariamente para nuestro país, al menos en términos de nuestras exportaciones granarias.

¿Es necesariamente negativa toda política proteccionista para nuestras exportaciones agrícolas? Podemos ensayar dos respuestas, opuestas. Una, como se ha dicho en tantas oportunidades, negativa. Pero, otra, positiva.

Veamos la segunda.

EE.UU. no es un importador neto de granos y subproductos, todo lo contrario. Así el cuadro, el proteccionismo norteamericano sería más bien industrial y éste podría derivar en represalias por parte de los exportadores industriales.

Tal es el caso de China. Es posible que frente a medidas proteccionistas por parte de Norteamérica, ésta tienda a buscar abastecedores en otras partes, fuera de EE.UU.

No hace mucho, Trump sostuvo: “El único poder que tenemos con China es el comercio masivo. Voy a gravar los productos procedentes de China. Me gustaría ponerles un arancel”.

Pues bien, así resulta lógico pensar que uno de los grandes abastecedores alternativos sería, junto a Brasil, nuestro país.

Donde decididamentela novedad del año será negativa es en lo concerniente al dólar que sigue su camino de fortalecimiento respecto a divisas como el euro. Este es el resultado de tasas de interés gradualmente en alza en EE.UU.

Otro elemento ciertamente negativo proviene de la situación holgada de la oferta global de commodities agrícolas.  Según el  USDA, los stocks finales de granos, a nivel mundial, se aproximan a 630 millones de toneladas. Esto es claramente un depresor para los valores.

Para finalizar con los “contras”, hay que destacar la posibilidad muy visible de que el año avance, en nuestro país, con un dólar con cada vez menor capacidad adquisitiva. Si la inflación girase en torno al 22% anual, es probable que el valor del dólar lo haga a menor ritmo. Entre 18 y 20%.

No  resulta probable que el dólar supere a la inflación en un año electoral.

Dijimos para finalizar los “contras” porque hay “pros”… y de peso.

Estamos casi con la certeza de que el precio del petróleo continuará su senda ascendente, luego de haber tocado un piso en enero del año pasado.

Por los acuerdos realizados entre los grandes países productores, los valores deberían aumentar un  poco más aún. O, al menos, no bajarían.

Los sucedáneos como el etanol y el biodiesel seguirían el mismo camino. La demanda del maíz y de la soja, como insumos fundamentales de la producción de biocombustibles tendrá un fuerte soporte.

Arrancamos; éste es el 2017, la esperanza por alcanzar mejores tiempos, pese a los contratiempos del año pasado, sigue firme.