Los excesos hídricos, que continúan demorando la llegada de los granos gruesos a las terminales argentinas, volvieron a ser ayer un factor clave para la formación de los precios del maíz y de la soja en el mercado disponible local. Dentro de un amplio rango de ofertas, en general superiores a las del lunes, los compradores asignaron los mejores valores a los vendedores que pudieron garantizar entregas en tiempo y forma.

Según informó la Bolsa de Comercio de Rosario, el precio base para el maíz con entrega hasta el 20 del actual fue de $ 2300 por tonelada, 100 pesos por encima de la oferta abierta de la rueda anterior. Sin embargo, dependiendo de las condiciones de entrega, los compradores asignaron entre 2350 y 2400 pesos. Estos valores quedaron muy por encima del FAS teórico, que fue calculado en 2120 pesos por el Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Además, la demanda para la zona del Gran Rosario ofreció entre 147 y 150 dólares por tonelada de maíz con entrega entre junio y agosto. Fuentes del sector comercial indicaron que durante la rueda se comercializaron unas 50.000 toneladas del cereal 2015/2016. A ellas se sumaron otras 30.000 toneladas, aproximadamente, de maíz con entrega entre abril y mayo de 2017, por las que se volvió a proponer 145 dólares.

Para el puerto de Bahía Blanca, la exportación pagó $ 2220 por tonelada de maíz, $ 20 más que anteayer, en tanto que mantuvo en US$ 150 la oferta por el cereal para el mes próximo. También se mantuvo estable, en US$ 145, el grano con entrega diferida para Necochea.

Las urgencias también se reflejaron en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), dado que la posición abril trepó US$ 7 y cerró con un ajuste de 169 dólares por tonelada, mientras que el contrato julio sumó sólo US$ 0,20 al terminar la jornada con un valor de 147,70 dólares.

En la Bolsa de Chicago las pizarras mostraron alzas de US$ 2,36 y de 2,26 sobre las posiciones mayo y julio del maíz, cuyos ajustes resultaron de 142,81 y de 143,89 dólares. Las compras de los fondos de inversión; el nuevo aumento del petróleo, y las adversas condiciones climáticas para la cosecha de invierno de Brasil fueron ayer parte de los fundamentos alcistas para el grano grueso.

Sobre la situación en Brasil, donde las abundantes exportaciones de maíz elevaron los precios internos del cereal para los productores de aves y de porcinos, ayer la ministra de Agricultura, Katia Abreu, dijo que pedirá suspender el arancel que grava con un 10% las importaciones desde países externos al Mercosur.

Durante la rueda, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) publicó su nuevo informe mensual de oferta y demanda de granos. En él, el organismo elevó de 46,67 a 47,29 millones de toneladas su previsión sobre el stock final de maíz estadounidense, un dato que pese a ubicarse por encima de los 46,86 millones previstos por el mercado no alcanzó para opacar la tónica alcista.

Acerca de la soja argentina, la oferta abierta de las fábricas para la zona del Gran Rosario fue de $ 3250 por tonelada, sin cambios respecto de anteayer. Sin embargo, dependiendo del plazo de entrega y del volumen comprometido, los compradores pagaron entre 3300 y 3400 pesos. En estos valores se negociaron unas 25.000 toneladas.

Por soja con descarga durante el mes próximo no hubo ofertas abiertas, pero se habrían pagado hasta US$ 230, tanto para la zona de Rosario como para Bahía Blanca.

En el Matba, las posiciones mayo y julio de la soja sumaron US$ 3 y 2,90, mientras que sus ajustes fueron de 232 y de 238 dólares por tonelada.

Por tercera rueda consecutiva, las pizarras de Chicago mostraron subas para la soja. Ayer, los contratos mayo y julio ganaron US$ 2,94 y cerraron con ajustes de 344,02 y de 347,14 dólares por tonelada. La demora en la cosecha de la Argentina comienza a ser un factor tenido en cuenta por los operadores.

En su trabajo mensual, el USDA redujo ayer de 12,51 a 12,11 millones de toneladas su previsión sobre las existencias finales de soja de EE.UU.

Respecto del trigo los molinos pagaron entre $ 2000 y 3580 por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago. Para Bahía Blanca y para Rosario los exportadores ofrecieron $ 2200 y 2100, respectivamente.