Coinciden en asegurar un escenario de segunda vuelta o ballotage, en un marco
de sostenida apatía política.
Los tres postulantes del justicialismo, Néstor Kirchner (Frente para la
Victoria), Carlos Menem (Frente por la Lealtad) y Adolfo Rodríguez Saá
(Movimiento Nacional y Popular) se ubican al tope de las preferencias en los
sondeos electorales, a los que en otras se suma la líder del ARI, Elisa
Carrió.
Luego está el candidato del Movimiento Federal Recrear, Ricardo López Murphy,
y detrás de él, ya sin chances, el radical Leopoldo Moreau.
La consultora Graciela Romer y Asociados otorga un "empate técnico"
entre esos cuatro candidatos, en tanto considera "muy difícil"
realizar un pronóstico de segunda vuelta, dado el "alto nivel de
fragmentación" y de "escepticismo" hacia los partidos
tradicionales y el sistema político en general.
Al respecto, algunos encuestadores estiman que solo irán a votar 16 de los 25
millones de empadronados.
Sin embargo, considera mejor ubicados para un ballotage a Kirchner, por un lado,
y a Menem y Rodríguez Saá, por el otro, ambos peleando cabeza a cabeza por un
lugar el 18 de mayo.
Por su parte, Artemio López, de Equis, considera a Kirchner, Menem y Rodríguez
Saá como los tres mejor posicionados hacia una segunda vuelta, y estima
"cruciales las últimas dos semanas" de campaña para consolidar la
suerte de los tres.
En lo que no tiene dudas Romer, es en asegurarle a Menem una derrota en el
ballotage con cualquiera de los otros tres candidatos. Lo mismo sostiene López,
si sale segundo o más abajo en primera vuelta, por el fuerte rechazo que
tendría en el electorado, ya que "el 55 por ciento de los votantes dice no
votarlo nunca" y le sería imposible remontar este porcentaje.
No obstante, el consultor de Equis sostiene que si Menem lograra ganar por una
diferencia mayor de 5 puntos la primera vuelta electoral, triunfaría en la
segunda a pesar del rechazo, ya que de esa manera "el efecto ballotage no
se produce".
Este encuestador calificó, por otra parte, de "fantasma" una supuesta
encuesta que daría a Menem ganador en primera vuelta por abrumadora adhesión
en el interior del país y dijo que para compensar el 14 por ciento que obtiene
en Capital y provincia de Buenos Aires, debería conseguir "un 76 por
ciento" en el resto de las provincias, una performance que, hoy por hoy,
parece muy difícil de cristalizar.
Al respecto, el gobierno, a través del vocero presidencial Luis Verdi salió a
confrontar con esa "encuesta fantasma" e ironizó que Menem, en
segunda vuelta, "pierde hasta con (Jorge) Altamira", el candidato del
Partido Obrero.
"Nunca se la vio, es una encuesta fantasma. Las encuestas serias muestran
una amplia paridad, con leve ventaja para Kirchner, que pareciera se va a
ampliar en la recta final" de la campaña, arriesgó Verdi.