Que la política condiciona a la economía quedó demostrado el martes, cuando la Bolsa de Comercio subió fuertemente por los rumores de avances para un acuerdo de la oposición al kirchnerismo que uniera a Mauricio Macri y Sergio Massa, aún lejos de concretarse. Desde el oficialismo, Aníbal Fernández dijo estar seguro de que Massa abandonaría su postulación presidencial para buscar la gobernación a través de una lista colectora que apoyaría la candidatura al sillón de Rivadavia de Macri, alternativa desmentida en Pro y en el Frente Renovador. No faltan quienes aseguran, con más ingenio que fundamentos, que Fernández sólo habló de esa construcción para hacer subir las acciones, como cuando, allá por 2012, pretendió infructuosamente influir en el mercado paralelo al pronosticar que el dólar blue iba a bajar a 5,50 pesos, un valor que nunca volvió a tener. Aun así, nadie puede descartar nuevas alianzas, aunque ni los tiempos ni los egos ayuden.

Un trabajo de la consultora Management & Fit, a partir de su encuesta nacional concluida el 22 de mayo (2400 personas), señala cómo podría afectar hoy al escenario electoral la posibilidad de que Massa se baje de su candidatura presidencial y se postule a la gobernación bonaerense.

Según este estudio, ante la hipótesis de que Massa busque la gobernación en una alianza que lleve a Macri para la presidencia, el actual jefe porteño sumaría el 80% de los votantes bonaerenses que hoy apoyarían la candidatura presidencial de Massa, en tanto que Daniel Scioli se quedaría con el 20% de esos votos. En función de esos números, proyectando el sufragio de los indecisos, Macri reuniría el 38,7% de la intención de voto, mientras que Scioli obtendría el 38,5%: un empate técnico.

Si, en cambio, Massa fuese candidato a gobernador y no planteara alianzas con Macri ni con Scioli para la presidencia, la distribución de los votantes massistas en la provincia sería de 44,6% para Macri y de 41% para Scioli. Así, proyectando indecisos, Scioli llegaría al 38,2% y Macri al 35,4%.

Por ahora, bajo el influjo del consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, la mayoría de los dirigentes que rodean a Macri se muestran persuadidos de que cuanto más pegado quede su líder a un acuerdo con Massa y su equipo de ex funcionarios kirchneristas, más se contraerá su techo electoral. Su razonamiento es que, tarde o temprano, en octubre o en el eventual ballottage de noviembre, el grueso de los votantes que hoy acompañan a Massa llegarán a Macri, sin importar que el dirigente de Tigre se sume o no a la primaria abierta de Pro.

Otros dirigentes de Pro que disienten con Durán Barba advierten que los problemas de Massa para financiar una campaña presidencial y su oleada de deserciones de intendentes le han bajado el precio a un entendimiento con el massismo, por lo que sería conveniente explorar un acuerdo.

Lousteau juntó fondos a $ 5000 el cubierto

Cuando falta un mes para la elección general porteña, Martín Lousteau se sumó a los candidatos que recurren a los "cubiertos" para recaudar fondos de campaña. El postulante a jefe de gobierno porteño de ECO organizó una comida en Parque Norte a 5000 pesos por comensal.
¿El menú? Roll de vegetales y carne con salsa Malbec, papas y mousse de chocolate. Los discursos de la noche quedaron a cargo del anfitrión, de su compañero de fórmula, Fernando Sánchez, y del primer candidato a legislador, Roy Cortina.