La semana pasada, en unas de sus habituales conferencias de prensa, la presidente Cristina Fernández de Kirchner anunció un acuerdo que cerró con la Federación Agraria Argentina (FAA), a través del cual se crea un fondo por 2.500.000.000 de pesos que se pagará a 46.000 pequeños productores, afectados por las bajas en los precios internacionales de los commodities.
"Siempre he sido dura con los de arriba, nunca con los de abajo. Los que necesitan la ayuda solidaria del Estado, sepan que tienen en esta Presidenta a una amiga", enfatizó Cristina Fernández en su discurso. "Se les reconoció a los tamberos 30 centavos por litro", indicó respecto al subsidio al que podrán acceder productores de hasta 2.900 litros, durante los meses de marzo, abril y mayo. "Que no se lo apropien las industrias lecheras, se los da el gobierno", sentenció. El reclamo de la presidencia viene luego de las reuniones que mantuvo el gobierno con la industria para evitar bajas en el precio al productor.
Desde la Industria se defienden señalando que no pueden apropiarse de un subsidio que nunca llega a sus manos. "El subsidio a los productores lo hace el mismo Estado en el depósito de las cuentas de los mismos productores. El único rol que tienen las industrias en todo esto es informar cuál es el volumen productivo de cada productor para ver si entra o no como beneficiario del paliativo. La industria es únicamente informante de volúmenes, nada más", explicó Sergio Montiel, Gerente de Relaciones y Comunicaciones en SanCor.
Sin embargo, la presidencia hizo hincapié en este punto para que la industria no "aproveche" el subsidio para bajar el precio al productor. Tras lanzar este paliativo a comienzos de marzo, el ministro de Economía, Axel Kicillof, también hizo un comentario al respecto: "Lo que queremos es que esa ayuda llegue a quienes tiene que llegar. No vamos a permitir que la industria les rebaje los precios por cada litro que entregan y se queden con el esfuerzo que realiza el Estado".