Las máquinas ya caminan por el cinturón sojero-maicero de la Argentina. Los primeros lotes de soja de primera están rindiendo de forma extraordinaria.

Pero sólo aquellos con suficiente nivel donde no se ha estancado el agua. Es que en aquellos que se forman charcos o lagunas, los rindes obviamente sufren una fuerte reducción.

Las inundaciones en las provincias de Córdoba y de la parte norte de Santa Fe han dejado secuelas. Aproximadamente 800 mil hectáreas han sufrido daños irreversibles lo que permite estimar una reducción del volumen total de soja para esta campaña, en más o menos 1,50 millones de toneladas. De esta forma, el volumen final no superaría el nivel de 56 millones de toneladas.

A su vez, en Brasil la operación de trilla se va acercando a su fase final. Según el Instituto Mato-Grossense de Economia Agropecuária (IMEA), en Mato Grosso, el mayor Estado productor del país, habría avanzado el 80,50 % de la superficie total estimada, al 11 de marzo pasado.

A su vez, las ventas se están acentuando no sólo por la necesidad financiera de los productores sino también para aprovechar el nuevo tipo de cambio existente ahora en Brasil. En los últimos 5 días el dólar allí ha aumentado considerablemente de valor.

El gráfico es elocuente.


Por los problemas climáticos acaecidos durante la evolución de los cultivos, los principales analistas del área, estiman una rebaja en el volumen.

La agencia Conab ahora calcula una producción de 93,3 millones de toneladas, cuando en febrero lo hacía en 94,6 millones. Pese a la reducción, igual la campaña tendrá un volumen récord, pero obviamente menor a lo estimado hasta hace poco.

El avance de la cosecha en Argentina y Brasil, así como también en Bolivia y Paraguay, profundiza la tendencia negativa de los precios.

Aunque hay que decirlo: la caída no se muestra tan grave como se podría haber previsto hace pocos días. Ciertamente, la reducción en las estimaciones productivas de la región contribuye a morigerar las rebajas de valores.

Un hecho que, además, puede atenuar las bajas es la capacidad de acumulación de mercadería por parte de los productores de la Argentina.

Ellos deberían estar incentivados a tal fin por la incertidumbre imperante y porque, además, el cuadro internacional empuja a las autoridades financieras locales a incrementar la tasa de depreciación del peso. No olvidemos que el los países del mundo entero muestra una tendencia a la baja en sus respectivas monedas contra el dólar de EE.UU.

De hecho, el peso argentino ha comenzado a depreciarse muy gradualmente lo que brinda indicios de que ése sería el camino futuro, sobre todo si la moneda de Brasil continúa con el recorrido emprendido. Hoy real se cambia a 3,30 por dólar.

A consecuencia de la baja de los precios internacionales, el Gobierno recién estaría tomando nota de que el ingreso de divisas se recortará en aproximadamente 4.000 millones de dólares.

Los siguientes cuadros brindan una idea de la gravedad de la situación.


La reducción en el ingreso de dólares será acentuada, por lo que la balanza comercial deberá resentirse. Este es un elemento que presionará sobre la autoridad monetaria por mayor tasa de depreciación de la moneda.

En rigor, debería ser un factor que empuje a una suave devaluación instantánea y sorpresiva, con señales claras de que después de tal hecho no sobrevendrá otro salto por un buen tiempo. En caso contrario, debería establecer una reducción en las alícuotas de derechos de exportación, al menos, por un lapso determinado. Pero, no podemos saber qué pasa en la cabeza de las autoridades…

En tanto, el mercado local de la soja sigue adormecido.

Al finalizar la semana pasada, los compradores ofrecían $ 2.150 por tonelada con descarga a los pocos días, frente a los $ 2.400 del lunes.

Hoy lunes, 16 de marzo, las ofertas de compra giran, hasta 21/03, en torno a $ 2.100. Mientras que en el Rofex los niveles se ubican en las siguientes puntas compradoras, en dólares: - SOF Mar’15, 239 - SOF May’15, 228.50 - SOF Jul’15, 232.90.

El paro de de la semana pasada, ha dejado consecuencias. Como sabemos la FAA no se incorporó de lleno. Y el Gobierno ensaya profundizar las divisiones gremiales.

Fuentes oficiales habrían confirmado el plan del Gobierno para establecer un cuadro de reducción de derechos de exportación para pequeños productores. Se espera que sobre, la propuesta de la FAA, segmentaría a los productores en diferentes grupos, según las toneladas que recogen y no en base a la extensión de sus tierras. Así, se establecería una escala de reducción de las alícuotas del complejo.