Las lluvias caídas desde hace unos diez días, dieron por finalizados los temores sobre el desarrollo de los cultivos de soja.

La verdad es que el clima en América del Sur continúa bajo la atenta mirada de los operadores de Chicago.

Brasil y la Argentina, en bloque este año dan el mayor volumen de soja al mercado internacional y el clima juega un papel fundamental para ello. Entramos en la recta final y los riesgos son cada vez menores.

Se estima una cosecha de 49 millones de toneladas en Brasil, y este mes es fundamental para la producción argentina, que puede llegar a una producción de 33 millones de toneladas.

La cosecha de Brasil está prácticamente consolidada. Resulta muy difícil que haya contratiempos importantes.

Entonces, Chicago ha centrado su atención en la Argentina. Nuestro país es la estrella del mercado sojero actual. En los demás granos no habrá un comportamiento similar.

Fundamentalmente por exceso de lluvias, la cosecha de trigo fue relativamente baja. Se estima que no podría llegar a 12 millones de toneladas.

Como diciembre fue muy bueno para el maíz, es probable que la cosecha alcance más de 14 millones de toneladas. El tonelaje no es alto por la menor superficie de siembra

En cambio, nadie duda que la cosecha de soja será récord. Pero hay diferentes apreciaciones sobre los resultados finales.

Es cierto que ha caído una buena cantidad de agua para la soja, pero ella no fue suficiente para el sudeste y el sudoeste bonaerenses; en esta región falta aún más humedad.

Por ello, se sabe que el volumen general será muy alto pero no hay certeza sobre cuál será en definitiva el volumen final que se levantará en la Argentina.

Por eso, hoy por hoy Argentina es formadora en los precios internacionales de soja. Chicago sube y baja. Ese es el contexto general que envuelve a los mercados sojeros.

Ello explica la volatilidad de los mercados internacionales.

Desde el frente interno, la soja presenta serios interrogantes sobre los precios. Pues, a diferencia de los tiempos de la Convertibilidad, ahora además de la información internacional hay que tomar en cuenta los efectos internos de la economía y de la política.

En tal sentido, el tema central es el papel que desarrollará el valor del dólar.

Hoy por hoy el dólar en términos reales, es alto pero no tanto. Ya no es de $3,70 sino de $3,10 y además ha sufrido la erosión de una inflación considerable.

Para un contexto político tan complejo y de tanta incertidumbre y falta de confianza, el valor actual del dólar es relativamente bajo.

Por tanto, señores, si no hay necesidad de vender, hay que hacer un plan de ventas muy alejadas en el tiempo. Este sería el escenario de mayor conservadurismo, dadas las circunstancias por venir.

Por supuesto, el dólar podría seguir en baja, pero... con la cabeza fría: ¿ustedes piensan que es lo más probable, cuando los candidatos a presidir los destinos de la Nación son quienes son?