En el primer semestre del año los salarios crecieron por debajo de los precios; cambiaron los precios relativos y los transables subieron más que los no transables; el tipo de cambio quedó por encima de la inflación y los servicios regulados recuperaron parte del terreno perdido en los años anteriores. La reducción del atraso cambiario y tarifario se dio a costa de una significativa aceleración de la inflación, según un informe de la consultora Ecolatina.

Los alimentos lideraron la escalada de los precios. Este capítulo trepó casi 23% en el primer semestre y acumuló a junio pasadoun alza interanualsuperior al 45 por ciento interanual.

El mayor incremento de los bienes esenciales hace que el fenómeno inflacionario sea regresivo. Al destinar buena parte de sus ingresos a la compra de alimentos y bebidas, los sectores más vulnerables son los más perjudicados por el fenomenal incremento de este rubro. La canasta básica alimentaria (CBA) y la canasta básica total (CBT) acumularon en la primera mitad del año subas cercanas al 25%, ubicándose cuatro puntos porcentuales por encima del alza del nivel general de los precios.

Para la consultora, luego de un primer trimestre de fuertes aumentos, la inflación tendió a estabilizarse, pero en un nivel muy alto. Ni la recesión ni la calma cambiaria fueron suficientes para contener la inercia inflacionaria del segundo trimestre.

"La inflación está estabilizada, pero en niveles nocivos para el correcto funcionamiento económico: la necesidad de contener el proceso se vuelve prioritaria. No sólo dificulta la toma de decisiones de los agentes y genera mecanismos defensivos, sino que ataca directamente el bolsillo de los trabajadores", señala el trabajo de Ecolatina.

El shock

El año pasado no sólo culminó con una inflación elevada (27 por ciento anual en los cálculos de la consultora), sino con un atraso significativo de precios relativos. "Tras muchos años de utilizar las tarifas y el tipo de cambio como anclas nominales (principales herramientas antiinflacionarias) ya no había margen para profundizar ese camino: su insostenibilidad era una amenaza latente", dice el paper.

A comienzos de este año, el Gobierno devaluó y ajustó al alza las tarifas. Esto generó un shock inflacionario que hizo que la variación interanual superara el umbral del 30% interanual, impulsada principalmente por el precio de los alimentos (este rubro trepó por sobre el 40% interanual).

Para Ecolatina, tras el shock, "la inflación se estabilizó en niveles más acotados. Entre abril y junio promedió un alza superior al 2% mensual, acumulando casi 21% en el semestre".

A fines del primer mes del año, presionado por la continua caída de reservas, el Gobierno decidió subir el valor del dólar 16 por ciento en sólo dos días. Este aumento en uno de los precios relativos más importantes de la economía repercutió directamente en el valor de los bienes y servicios transables: en el primer trimestre treparon casi un 15 por ciento, explicando 9 puntos porcentuales del incremento en el IPC Ecolatina (que a marzo acumulaba un alza de 13 por ciento).

Estabilizada en un nivel alto

27%

Inflación 2013

El alto nivel se dio con atraso de precios relativos.

30%

Inflación 2014

Cerraría en este número si sigue al ritmo actual.