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Si bien no podemos asegurar que será de baja, lo que sí parece seguro es que no habrá nuevas subas. La caída comenzaría por el maíz y si se da en éste se contagiaría a los demás granos. Mientras EE.UU. premia al productor con una ingreso adicional de u$s18 por tonelada, aquí las amenazas mantienen en vilo al agricultor.

El maíz en Argentina

El maíz en la zona núcleo de nuestro país presentan un porte de primera, con mejor desarrollo y mayor uniformidad que el año pasado. No resulta muy difícil aventurar rendimientos muy superiores, ya que las lluvias funcionaron casi como equipos de riego.

Es lógico pensar que a partir de abril, con un cuadro así de favorables, los productores maiceros de nuestro país deberían soportar un mercado en baja, con un fondo por los meses de junio y julio de 2003.

En tal caso sería interesante ya ir realizando coberturas a través de los mercados de futuros.

El maíz en EE.UU.

¿Cómo viene el cuadro en el mayor exportador del mundo, EE.UU.?

Durante el año 2002, la producción de ese país 20 millones de toneladas. Sin embargo los precios no subieron de forma tan estrepitosa como fue esta caída ya que la baja fue compensada por una agresiva estrategia exportadora de China.

Los precios internacionales del maíz son superiores en relación a la media histórica. En enero de 2003, el valor FOB argentino, para el mes de abril, ronda en U$S 100 por tonelada. Se trata de casi U$S10 más de lo que valía en la misma fecha del año pasado.

Como corresponde, durante junio próximo, habrá de definirse el volumen a cosechar de maíz que es cuando se da la floración.

Así todo, hay que estar atentos ya que no sería descabellado pensar que el mercado climático se adelante un poco este año. Es que el área de Medio Oeste pasó un invierno muy cálido y seco. Las malas condiciones de humedad están generando incertidumbre sobre los resultados a obtener.

Sea lo que fuere, la realidad es que se proyecta una intención de siembra de maíz superior en un 4% a la del ciclo 2001/02. No es poca cosa ya que representa más o menos 1,2 millones de hectáreas adicionales. Se puede hablar de un resultado final de unas 10 millones de toneladas más.

No cabe duda de que este aumento es la consecuencia por el incremento del precio mínimo garantizado que cobran los productores de EE.UU. Recordemos que el nivel era de u$s 74 y ahora es de u$s 92 por tonelada. Es decir que el Estado asegura un valor de u$s92 esto es u$s18 adicionales.

En cambio, en ese país, las cifras de siembra de oleaginosas son más bajas.

Panorama mundial

Hay muchas razones para pensar en un escenario de precios en baja en el mercado mundial. Sobre todo con la amenaza de la guerra en el Medio Oriente.

El análisis fundamental comienza a mostrar un año 2003 preocupante, que puede resultar un año de inflexión. Los stocks mundiales tienden a recuperarse y los precios muestran indicios hacia la baja.

De darse este cuadro, este nivel de retenciones será un trago difícil de realizar durante el ciclo 2003/2004. El año deberá mostrar una estrategia distinta por parte del Estado sino se quiere ahora la dinámica productiva del agro-

Para la nueva campaña, por quinto año consecutivo, la superficie de oleaginosas será mayor a la de cereales y forrajeros.

La soja será la vedette. Sin duda será el cultivo que traiga más divisas al país.

Con una superficie récord de 12,5 millones de hectáreas y, de seguir estas condiciones climáticas, con una producción próxima a las 36 millones de toneladas, la soja sorprenderá a la economía argentina.