El mercado afectado por negativo informe

El informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) que acaba de publicarse, sobre oferta, demanda y stocks en el nivel mundial cayó como un baldazo de agua sobre el mercado internacional.

Cuando nadie lo esperaba, el USDA publica un gran aumento de las existencias finales de soja, trigo y maíz. Estamos hablando de un incremento en los principales granos.

De más está recordar que el informe, sea acertado o no, es de por sí un elemento fundamental en la formación de precios. Y cuando dice que hay más de lo que se pensaba, lógicamente los precios caen.

En soja, elevó el stock mundial a 30,65 millones de toneladas, 1,30 millones de toneladas por arriba de lo establecido en diciembre. El aumento previsto para la cosecha de soja de EE.UU. (1,09 millones de toneladas) fue un duro golpe ya que buena parte de los analistas de mercados esperaba una suave baja de la producción.

La cosecha de soja argentina fue estimada en 33,50 millones de toneladas. El USDA cree que habrá 1 millón más que en su informe anterior para el momento de la cosecha. Lamentablemente es demasiado temprano para que este organismo prevea tal suba. Es lógico que lo haga dado el nivel de precipitaciones registrado hasta el momento en la pampa húmeda. Pero es negativo para los precios internacionales.

Los mercados están tomando nota de lo que pasa en Sudamérica.

En Argentina, concretamente, se estima que la superproducción de soja podría depreciar los niveles de precios de la soja entre un 10 a un 20%.

De ser así, la economía argentina perdería entre 500 y 800 millones de dólares a consecuencia de la baja de precios internacionales

Para el maíz, estimó un aumento de 4,96 millones de toneladas del stock mundial. El incremento se justifica por la suba de existencias de EE.UU. (2,06 millones de toneladas) y de China (3 millones de toneladas).

Para el trigo, el USDA estimó una suba en el stock final mundial a 171,55 millones de toneladas, 2,06 millones más que en el nivel calculado en el informe anterior. El nuevo nivel viene dado por incrementos en las existencias estadounidenses (1,90 millones de toneladas).

El organismo de EE.UU. calculó, para la Argentina, una cosecha de 13 millones de toneladas es decir 500.000 t menos que en diciembre.

La verdad es que desde esta columna sospechamos que la cosecha será aún menor. Pero es bueno que así se establezca para que los precios tiendan a entonarse, desde el punto de vista doméstico, una vez que se vayan comprobando los números reales.
Los exportadores consideran que la producción final de trigo registraría una merma importante, mayor a la que se está previendo.
Contrariamente a lo que pasa con el trigo, la siembra de maíz ha sido mayor respecto del año pasado y los precios internacionales vienen bien.
Brasil seguirá siendo el principal comprador de trigo argentino. Este país tendrá cada vez una posición más dura en lo que se refiere a la separación por calidad.

Como siempre, el campo es la instancia fácil

El río está muy revuelto. Hay marchas y contramarchas. Y lo que se advierte claramente es la avidez del Estado por mayores recursos a extraer al campo.
Si no hay una estrategia mancomunada y hábil de parte del sector algo nuevo parece que se viene para succionar nuevos fondos de la actividad. Cuidado.
Señores: hay un agresivo avance impositivo sobre el sector.
También el agro reniega de la sanción legislativa que rebaja en un 50 por ciento la alícuota del IVA para la venta final de granos.

La ley de reducción del IVA en granos provocará un retroceso tecnológico y una pérdida económica que se capitaliza en el Estado, mediante nuevos fondos.