Según informes de la cartera de Infraestructura, Vivienda y Servicios
Públicos de la provincia de Buenos Aires, en enero se iniciarán las obras
estructurales del Plan Maestro de la Cuenca del Salado.
Se trata de la primera etapa de la canalización de la cañada Las Horquetas, en
el oeste bonaerense. El emprendimiento está incluido en el Plan Federal de
Control de Inundaciones, que será solventado con el Fondo Hídrico Nacional.
La inversión total --comprendidos tres tramos-- insumirá 190 millones de pesos
y tres años de ejecución.
Sucesivamente, se trabajará en los tramos desde cercanías a Santa Eleodora
hasta laguna La Salada; luego, desde ésta hasta la altura de Vedia y,
finalmente, desde Vedia hasta las lagunas Mar Chiquita y Gómez, en la zona de
Junín.
En los hechos, el tramo de 40 kilómetros abarca los distritos de Junín,
Arenales, Lincoln, Alem y Pinto. La etapa inicial estará a cargo de la firma
Chediak, cotizó en 32.655.000 pesos.
Se trata de ampliar un canal existente, de unos 150 kilómetros de extensión.
Se construirán, además de otros canales, uno que tendrá entre 50 y 60 metros
de ancho. Se prevé un movimiento de suelos, por excavación, de seis millones
de metros cúbicos. En la obra figuran 21 puentes carreteros y cuatro
ferroviarios.
"La canalización --dijo el ministro Raúl Rivara-- tiene por finalidad
transformar la Cañada y el canal actuales en un curso multifuncional, para
mejorar los excesos hídricos que proceden de La Picasa. De 10 a 15 metros
cúbicos por segundo se bajará a 5 ó 6.
Rivara prometió que en el transcurso de 2003 serán licitadas las etapas
restantes.
En realidad, es uno de los problemas, pues, hacia el noroeste, las inundaciones
siguen sin un programa que ponga fin a un drama insinuado en la década del 80
y desencadenado en todo su rigor en 1996 y 1997.
El sábado anterior, "La Nueva Provincia" describió el dramático
panorama en Trenque Lauquen y Pehuajó, donde no sólo han desaparecido bajo el
agua miles de hectáreas, sino que está seriamente comprometido el servicio de
trenes de carga de FerroExpreso Pampeano.
Para aliviar la situación hídrica en Buenos Aires, desde su límite con La
Pampa hasta el extremo este, son necesarios más de mil millones de pesos.
El emprendimiento de Las Horquetas, en su conjunto, llevará trabajos del orden
de los tres años. Los caudales allí recogidos serán derivados al río Salado
y, por éste, al mar.
Rivara aseguró que se está planificando el dragado del Salado en su parte
media e inferior, en una extensión de 220 kilómetros. El Banco Interamericano
de Desarrollo tiene asignados 100 millones de dólares, pero no dispuestos aún.
Otro trabajo importante es el canal al sur de la vital ruta 5, que atraviesa el
territorio bonaerense. La realización insumiría 95 millones de dólares.
El gobierno está buscando financiación en el Banco de Inversión y Comercio
Exterior, entidad que depende del ministerio de Economía y tiene líneas de
créditos para este tipo de obras.
La tercera obra más significativa del Plan Maestro es la canalización de la
cuenca baja del Salado, desde Samborombón hasta el complejo Las Flores. Son
necesarios 100 millones de dólares.
Según el diario "La Opinión" , de Trenque Lauquen, la Provincia
tiene cerca de tres millones de hectáreas inutilizadas por el agua sólo en el
noroeste. Los partidos de Pehuajó, Carlos Casares, 9 de Julio, Ameghino y otros
sufren la persistencia del agua en suelos de la mayor calidad. Particularmente
es delicada la situación en Pehuajó. donde se licitó la defensa Este del
distrito. Pero también están colapsadas las regiones de Chascomús, Juárez,
General Lavalle, Balcarce, Azul, Tandil y Olavarría.
Por lo demás, se está a la espera de que el gobierno de San Luis se decida a
controlar seriamente el río Quinto, que derrama sus excedentes hacia Córdoba,
La Pampa y Buenos Aires.