Y en la mayoría de ellos se advierten movimientos internos en ese sentido.
El primero en patear el tablero y sorprender con una jugada audaz para propios y extraños fue Fernando Pino Solanas, que se acercó a Elisa Carrió para conformar una alianza en la Ciudad de Buenos Aires, donde Pino encabezará la lista de Senadores y Carrió la de Diputados.
Si bien la idea provocó un cimbronazo en los partidos aliados, sobre todo en el ala más de izquierda, todos intentan digerir la jugada. El cineasta quiere armar una alianza de centro-izquierda sólida, capaz de ganarle al macrismo. Los socialistas, que venían empujando un acuerdo con Pino, si bien en un principio se sorprendieron con la llegada de Carrió, con quien mantienen una disputa histórica, ahora están más convencidos de la bondad del acuerdo y tratan de sumar a algunos radicales.
Está más avanzado de lo que suponen, explicó esta semana un operador socialista sobre la posibilidad de esa unión. Pino está muy bien en varios barrios y Carrió va a mejorar con esa dupla, explican en las cercanías de Pino. Para Carrió, alejada de sus dirigentes históricos de la Coalición Cívica, después de la magra cosecha del año pasado en su candidatura presidencial, sería una vuelta honrosa a la carrera electoral. El acuerdo, sin embargo, provoca cortocicuitos en otras fuerzas que buscaban un destino común con Pino, pero sin Carrió.
El Frente Amplio Progresista no tiene una postura unificada y sus integrantes
Roy Cortina, Claudio Lozano, Humberto Tumini y Martín Hourest irían cada uno por
su lado. Del otro lado, los ex Coalición Cívica, Alfonso Prat Gay y María
Eugenia Estensoro, que buscan un acuerdo con Libres del Sur -el partido de
Tumini y Donda- y el sector del radicalismo que no quiere
alinearse con el Pro, son tentados a participar de las primarias abiertas de
agosto, enfrentando a la lista de Pino y Carrió.
Asimismo, Libres del Sur, pretende que la actual diputada nacional Victoria Donda, de provincia de Buenos Aires, juegue en la Capital como candidata a diputada, aunque no haya terminado su período por provincia, lo que provoca cortocicuitos con los socialistas que navegan a dos aguas.
Ayer Pino y Carrió tuvieron la primera foto cuando participaron juntos en un foro anticorrupción. Para no herir susceptibilidades, Pino participará en los próximos días de otra actividad, esta vez con los socialistas.
El PRO también agita sus aguas internas. En la provincia de Buenos Aires buscan instalar la candidatura del economista Carlos Melconián, lanzado en los afiches y en distintas actividades a la arena política. Sin embargo, ya han tendido líneas con el Partido de Francisco de Narváez en la búsqueda de reflotar el acuerdo del 2009. Si se diera, De Narváez encabezaría la lista de diputados. Alguna reunión ya existió, pero sin acuerdo por el momento.
La idea es que confluyan en una misma lista el Pro, De Narváez y el radicalismo de Gustavo Posse. Desde el Pro apuntan: Si en la Provincia de Buenos Aires las encuestas indican que De Narváez tiene una intención de voto cercan al 20% y Alicia Kirchner entre el 30 y el 35%, no hay que pensarlo dos veces, debemos ir con De Narváez.
En la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri ya ha tenido dos reuniones con el ex Ministro de Economía Roberto Lavagna. Macri lo quiere de candidato a senador, pero el ex Ministro le ha pedido formar parte de un acuerdo político mayor. La noticia ha repercutido negativamente en el sector de Gabriela Michetti que ha contraatacado y pide internas abiertas para todas las candidaturas, algo que el ex Ministro rechaza. Pero Lavagna no está entusiasmado en asumir candidaturas por el momento y desconfía de los dotes de Macri como conductor político.
La semana pasada Lavagna almorzó con el gobernador de la provincia de Buenos
Aires, Daniel Scioli, quien le ofreció que se presente como candidato en la
capital, pero por el peronismo.
De esta jugada también podría participar el actual diputado nacional Jorge Yoma,
que debe renovar su banca este año, y que está analizando pasarse al distrito de
la Capital federal, con el guiño de Scioli.
El radicalismo de la provincia de Buenos Aires marcha a una ruptura. De un lado quedará el sector de Ricardo Alfonsín, que busca un acuerdo con el FAP y Margarita Stolbizer; y del otro el sector del Intendente de San Isidro, Gustavo Posse.
El gobierno no se queda atrás. La Presidenta será nuevamente la gran electora. Y en la provincia de Buenos Aires todo parece indicar que se marcha a un acuerdo con el gobernador Daniel Scioli para la conformación de las listas, aunque por estos días por el conflicto docente, los hechos de violencia en Junín y alguna foto que se sacó Scioli, hayan vuelto los recelos mutuos, aunque nadie cree que la sangre llegue al río.
La Ministra Alicia Kirchner encabezaría la lista de candidatos a diputados, aunque en La Rosada también miran con simpatía al Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, de buena imagen en la provincia.
Salvo De la Sota y Peralta todos los gobernadores están detrás de la Presidenta, dicen desde el gobierno. Y se adelanta que en la provincia de Santa Fe se está buscando un acuerdo interno de todo el Peronismo detrás de la candidatura del ex gobernador Jorge Obeid, para enfrentar a Hermes Binner, candidato del FAP. Aunque no se descarta que la candidata sea María Eugenia Bielsa. Y habrá que seguir con atención el operativo seducción que el gobierno puso en marcha sobre el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.