La provincia de Chubut en poco menos de dos años podría constituirse en una de las regiones patagónicas con maíz y sorgo propios, lo cual posibilitaría a los productores de esa provincia confeccionar sus silos propios para las reservas forrajeras de invierno, mejorar los costos y hasta proveer de carne y leche, además de esta provincia a Santa Cruz y Tierra del Fuego, inclusive.
Si bien el cultivo de maíz en la provincia de Chubut se venía practicando desde hace varios años, el interés de los profesionales del INTA de Trelew, y de productores de la región se acrecentó luego de una charla que el año pasado ofreció el ingeniero agrónomo Luis Bertoia, integrante de MAIZAR (la entidad que reúne en su seno a los protagonistas de la cadena de maíz y sorgo), junto a otros integrantes en la provincia de Río Negro en la que se daba un panorama sobre las posibilidades de este cultivo en la Patagonia.
Tal cual lo adelantó Noticias Agropecuarias días atrás, una de las primeras experiencias con sorgo y maíz se realizó en diferentes parcelas ubicadas en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH); y en la zona del Valle de Sarmiento, localidad ubicada al sur de la Provincia y a unos 200 kilómetros al oeste de Comodoro Rivadavia.
"Los técnicos del INTA y los productores de la región estaban interesados en el desarrollo de maíz para silo. Pero este año desde el Ministerio de Agricultura (Minagri), se decidió darle un nuevo impulso a la producción que incluye al sorgo, sobre la base de experiencias anteriores y expandirlo cuanto antes y lograr la mayor cobertura posible", explica Bertoia, quien también se desempeña en la cátedra de Cereales de la Universidad nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).
En declaraciones al programa Concepto Agropecuario, que se emite los sábados por Concepto AM 730, el profesional subió la apuesta al asegurar que "el desarrollo del cultivo de maíz para la actividad ganadera en Chubut ofrece varias ventajas, entre ellas permite abaratar costos porque en la actualidad, para el engorde de ganado, los silos de maíz, se debe importar desde el norte (Bahía Blanca, La Pampa y otras regiones).
Los rindes obtenidos en las parcelas experimentales que se realizaron en campos de productores de la región dieron como rinde estimado entre 70 y 80 quintales de maíz picado, y si se mide en granos, los rindes se ubican en un piso de 13 a 15 quintales por hectárea.
Si bien es cierto que las características de la región, al menos en la VIRCH (Valle Inferior del río Chubut) y el Valle de Sarmiento, ofrecen posibilidades interesantes, sin embargo, existen algunos inconvenientes en materia de malezas que difieren bastante de las conocidas en las regiones tradicionalmente dedicadas al implante del maíz, además "se detecto la presencia de Di atrae, pero no con la gravedad que se da en la zona núcleo", explica el profesional.
En cuanto a las variedades de maíz y sorgo que se emplearía en la zona, en el caso del maíz se podría dividir en dos variedades y para el sorgo en tres. En el caso del maíz, el mayor porcentaje se destinará a picado y una proporción menor a granos. En el caso del sorgo los destinos podrían ser tres. Una parte para grano, otra para picado y una tercera a pastoreo. En el caso de este cultivo que es más sensible al frío, pero puede andar bien en aquellos suelos que presentan más problemas.
"Otro de los problemas que se plantea es la falta de agua suficiente para riego y la calidad de los suelos, sobre lo que habrá que trabajar bastante".
Desde hace algo más de un quinqueño, una empresa viene desarrollando experiencias con maíz en la zona de la precordillera (Esquel, Trevelin, Cholila), pero el principal riesgo que se plantea en esa parte de la provincia es la presencia de heladas tardías que se pueden producir en enero, con lo cual el cultivo se vería afectado.
Pero, aclara Bertoia, esa es una zona de cría básicamente, porque el engorde del ganado se realiza en el VIRCh y en el valle de Sarmiento, más al sur de la provincia, localidad ubicada a unos 200 kilómetros hacia el oeste de Comodoro Rivadavia, por eso se impulsa la práctica de los cultivos de maíz y sorgo.
De acuerdo a las prácticas ganaderas de la región, en la zona de la precordillera o piedemonte se practica la cría ganado vacuno y luego los terneros son trasladados al este de la Provincia donde se realiza el engorde.
"Esto y trae varias ventajas, por ejemplo en esa zona se pueden producir más de 30.000 litros de leche por hectárea, y la potencialidad de la zona ofrece una superficie de unas 80.000 hectáreas para sembrarlas con sorgo y maíz. Si comparamos con lo que se hace en soja, no tiene gravitación, pero para la zona es muy importante", resume Bertoia.
Hoy los precios de la ganadería son muy buenos y en la medida que se expandan los cultivos de maíz y sorgo, posibilitarán abastecer a toda la Patagonia de carne y leche sin fletes y costos mucho más bajos.
Debido a que toda la región patagónica es libre de aftosa sin vacunación, no es posible el traslado de hacienda del norte hacia el sur por las limitaciones sanitarias vigentes.
La mayor ventaja que ofrece la práctica del silaje en la región es que posibilitará a los productores de la zona contar con reservas de forraje para la época invernal, entre abril y septiembre.