El panorama internacional de trigo, por el lado de la oferta se ha venido agravando a causa de los problemas climáticos que vienen azotando a los diferentes países de relativo peso en el comercio mundial. Hasta ahora, el USDA estima una caída a nivel mundial del 6,1% respecto de la campaña pasada y de un 4% respecto a la estimación inicial de mayo, pero de realizar algún ajuste en su próximo informe podría caer por debajo de la producción del 2010-11. De ser así, la campaña en curso sería la peor de los últimos 5 años.
En Argentina la cosecha avanza sobre las provincias del norte y lentamente comienza también sobre el norte de Santa Fe.
El predominante ambiente húmedo no sólo favoreció la propagación de enfermedades foliares, sino que también mantiene latente la posibilidad de registrar pérdidas de lotes por inundaciones. Bajo estas perspectivas se mantiene la proyección de volumen final en 10,12 mill. de t.
Sumado al stock inicial, se generaría una oferta de 11,1 mill. de t. siendo la demanda estimada, de concretarse el saldo exportable autorizado, 500 mil t. superiores; con lo cual la variable de ajuste puede llegar a ser la exportación.
Por su parte, la exportación aminoró el ritmo de negocios en el mercado local, dado el importante volumen de compras ya cerrado, próximo a los 4,3 mill. de t, de las cuales 4,2 mill. de t. están vendidas con precio.
Por tales motivos, las últimas ofertas se vienen haciendo con entregas entre febrero y marzo. Y con grandes chances de pagarse premios y descuentos, ya que las precipitaciones condicionan las calidades para la industria.
Ventas de maíz adelantadas
Partiendo de una estimación mundial de 945 mill. de t. de producción para
campaña 2012-13 de maíz, según el USDA, la oferta ha ido sufriendo ajustes a la
baja a causa de efectos climáticos.
En función de ello, los precios mundiales deberán actuar para racionar la demanda, que ya en parte han condicionado no sólo los saldos exportables sino también a los stocks del balance, por lo que se esperan precios sostenidos durante todo el 2013.
En Argentina las continuas lluvias en la provincia de Buenos Aires y alrededores no han cambiado la proyección de una cosecha récord, aunque podría incrementarse fuertemente la proporción del área destinada a siembras tardías.
Las compras de la exportación en el mercado local han vuelto a llevar los precios del maíz nuevo a niveles de 200 u$s/t. Las mismas ya se encuentran en 7,7 mill. de t. de las 15 mill. de t. inicialmente otorgadas, lo que representa el 51% de avance. Para esta fecha el porcentaje es elevado y aun más cuando las perspectivas productivas no son del todo claras y no se sabe con cuanta mercadería se contará para exportar.
Una explicación puede ser la posible incertidumbre de los exportadores de
originar mercadería, ya que el clima está condicionando el área a sembrar y la
producción podría ser menor a la esperada.
Por otro lado, podría ocurrir que estén comprando ahora a estos precios, para cuando les entreguen los Roes restantes para exportar y el precio internacional sea mayor, pudiendo obtener un mayor rédito económico, ante el nuevo imposición de anticipo de pago de retenciones.
Lo cierto es que mientras esté activa la exportación, es cuando mejor precio se puede obtener como se observa en el gráfico. Con lo cual si los precios actuales sirven y dejan rentabilidades considerables, es oportuno ir captándolos.
No convalidan precios de soja
La cosecha estadounidense se acerca a su fin. Esto hace que la presión bajista
provocada por el ingreso al mercado de la mercadería estadounidense esté
agotándose. Respecto a las exportaciones, el Departamento de Agricultura de
Estados Unidos informó un avance del 72,7% de la proyección del volumen a
exportar, un valor muy superior al 53,4% que se había exportado en promedio en
los últimos 5 años.
En Argentina los productores cuentan con muy bajos niveles de cobertura, habiendo vendido el 4% de la producción estimada de la próxima campaña (ventas con precio), mientras que el 6% de la producción se encuentra comprometida. Estos valores resultan muy bajos, en un contexto en el que la oleaginosa es, para la mayoría de las empresas, el principal cultivo en la distribución de la facturación.
Los productores no se deciden a convalidar los precios futuros, influenciados por los altos valores del disponible. Para la mercadería disponible existe un premio, situación lógica en un contexto de escasez de mercadería como la que se está viviendo, con las industrias con importantes necesidades de originar. Sin embargo, estos valores son muy altos, lo que indicaría señales de venta.
Mientras tanto, para la soja de la campaña 2012-13, los valores se encuentran a la par con los precios internacionales. Hay que tener en cuenta que, ante la expectativa de una producción récord Sudamericana, que se volcaría al mercado, es esperable que los precios sean considerablemente menores que los disponibles.