La anomalía cálida que caracteriza el Pacífico ecuatorial central durante estos episodios, se ha desorganizado, ha perdido área e incluso en el promedio de las últimas dos semanas la situación se asemeja más a un patrón neutral que a un episodio Niño. A pesar de esto, la mayoría de los modelos de pronóstico de la temperatura superficial del mar, mantienen como lo más probable, la persistencia de un ligero calentamiento en este sector del planeta. La solución consensuada sostiene el pronóstico Niño, pero claramente el mismo ha oscilado entre la neutralidad y un débil calentamiento. Tal como sosteníamos en el informe climático del mes pasado, las lluvias excesivas de agosto no se justificaron con este indicador y tampoco el comportamiento de septiembre estuvo relacionado con este incipiente calentamiento.


Por otra parte, es interesante notar que respecto del mes anterior, se ha fortalecido el calentamiento frente a las costas de Brasil, observándose también una ganancia en la organización areal de esta anomalía. Es decir, el patrón cálido del Atlántico se está intensificando y volviendo más homogéneo. Para Uruguay, sur de Brasil, el centro sur de la Mesopotamia, SF y noreste de BA, en general esa anomalía tiende a favorecer el crecimiento de la oferta de agua, perdiendo eficiencia como indicador para el resto de la región pampeana. Eventualmente un repunte del evento El Niño podría sumarse a este calentamiento del Atlántico y fortalecer la posibilidad de que se concreten lluvias por encima de los valores normales en este último trimestre del año. Entre estos dos elementos se estará definiendo la oferta de agua para lo que resta de 2012. Si el fenómeno de El Niño no repunta, las lluvias más generosas podrían recostarse con mayor probabilidad en zonas agrícolas del este.

Durante el mes de agosto se observó un fuerte comportamiento bipolar en el comportamiento pluvial del sudeste de Sudamérica. La inusual anomalía pluvial de las zonas agrícolas de Argentina y Uruguay, fueron compensadas con fuertes desvíos negativos de las precipitaciones en Paraguay y las vecindades de los estados de Brasil, incluyendo la provincia de Misiones en Argentina. En septiembre la situación bipolar se sostuvo.

Es muy probable que la circulación de escala regional que posiciona las masas de aire húmedo en el sudeste de Sudamérica genere configuraciones asimétricas en la distribución de lluvias durante todo el semestre cálido. Es decir, la sola presencia del fenómeno de El Niño no está garantizando una provisión de agua eficiente para tan vasta zona agrícola, más aún cuando este evento se presenta tan debilitado. Por lo pronto con el afianzamiento de la anomalía cálida en el Atlántico, las perspectivas para buena parte de la región pampeana siguen siendo favorables.

  • Por CCA - exclusivo Agrositio
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