Los técnicos del área de Sanidad Vegetal del ministerio de Agricultura de Córdoba solicitaron a los productores del norte de la provincia que intensifiquen las tareas de observación y control de la tucura quebrachera, con el objetivo de evitar los brotes de esta plaga.
Si bien se han detectado focos puntuales con el nacimiento de ninfas en caminos vecinales y picadas de la zona, los mismos son controlados por los profesionales de la cartera que efectúan las tareas de monitoreo y relevamiento, junto al Senasa y los bomberos voluntarios de Quilino.
Ante estos casos aislados, se subraya la necesidad de que los propietarios de establecimientos agropecuarios incrementen los trabajos para evitar la proliferación, utilizando los productos químicos inscriptos y autorizados.
“Los resultados obtenidos indican que por el momento sólo se han verificado pocos nacimientos de ninfas, que fueron favorecidos por las altas temperaturas”, dijo el Secretario de Agricultura, Juan Cruz Molina.
Cabe destacar que técnicos de la cartera agropecuaria llevan adelante los controles de manera conjunta con bomberos voluntarios de Quilino y monitoreadores de la zona en los departamentos Ischilín, Tulumba y Sobremonte.
Asimismo, desde Agricultura, se solicitó a los productores agropecuarios que comiencen con los controles en sus campos con los productos químicos inscriptos y autorizados por SENASA, y que en caso de detectar brotes de tucura quebrachera, hagan la denuncia a los teléfonos 0800-888-1234 o 0351-4342092 interno 112.

Acerca de la tucura quebrachera
La Ing. Agr. Valeria Bulacio; y los Ings. Agrs. Luis Vignaroli y Gustavo Gonsebatt, de la Cátedra de Zoología Agrícola de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), publicaron un trabajo acerca de la tucura quebrachera y su incidencia en la zona norte de la provincia de Córdoba.
“La aparición de un insecto de gran tamaño, 10 a 13 cm., produjo preocupación en los habitantes de la zona por su similitud a la temida langosta. De hecho no se trató de dicha especie sino de una tucura llamada “quebrachera” Tropidacris collaris (stoll), por cierto, mucho menos peligrosa”, aseguran los Ings. Agrs. en su trabajo.
El adulto de la tucura quebrachera (Tropidacris collaris) es un insecto arborícola que alcanza entre 10 y 13 centímetros de longitud y 24 cm. de extensión alar, que le permite volar en forma similar a un pájaro (Fotos 1 y 2). Esta tucura es de mayor tamaño, a diferencia de otras especies comunes en nuestra zona como la tucura de las quintas, Cromacris miles (Drury) (Fotos 3 y 4).
Se alimenta de hojas del bosque nativo, especialmente de quebracho blanco y tiene un ciclo de vida de 240 días. Frecuentemente, es confundida con T. cristata, sin embargo, el color de las alas posteriores de T. collaris es azulado en contraste con T. cristata que son rojizas. Si bien su ciclo biológico es poco conocido, desova en el suelo, los adultos mueren entre agosto y septiembre y los huevos quedan para la siguiente temporada.
La emergencia se produce en octubre y noviembre; en zonas cálidas su reproducción es continua, con una generación al año y pueden superponerse adultos y ninfas. Las ninfas son gregarias, localizándose en pequeños grupos en árboles bajos. Las altas temperaturas, la falta de heladas y el bajo índice de precipitaciones favorecen el desarrollo ninfal.
Ante la falta de quebracho blanco, va colonizando otras zonas y especies vegetales, adoptando un comportamiento, hasta ahora desconocido, de migración lenta.
Los insectos del género Tropidacris pertenecen a los acridoideos más grandes que se conocen. El género se encuentra distribuido desde el sureste de México hasta el centro de Argentina, siendo su área de distribución típica los ambientes tropicales.
Las especies del género Tropidacris son arbóreas y algunas son plagas forestales importantes en Brasil y Venezuela. Pueden producir daños ocasionales y localizados en cultivos tropicales como el plátano, mandioca, cítricos, palma de coco, café, maíz, sorgo, caña de azúcar.


