El titular de la SRA fue más allá de los reclamos del sector y advirtió que
"la vida vale menos que un par de zapatillas". También cuestionó el "uso
discrecional de fondos públicos". Y le apuntó a los "gobernadores e intendentes
genuflexos que mendigan dádivas al gobierno central".
El titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, sumó nuevos reclamos a
los habituales cuestionamientos al Gobierno de la dirigencia agropecuaria. En el
discurso de inauguración oficial de la Exposición Rural de Palermo, advirtió
sobre el avance de la inseguridad y también hizo foco en los últimos casos de
corrupción, al tiempo que apuntó contra "gobernadores e intendentes genuflexos
que mendigan dádivas al gobierno central".
Biolcati, quien dio su último discurso como titular de la entidad
agropecuaria, hizo referencia a los reclamos de mayor seguridad, que se producen
tanto en zonas urbanas como ámbitos rurales. "Todos somos esa Argentina donde
nadie está seguro de volver con vida esta noche a su casa, donde una vida vale
menos que un par de zapatillas", dijo. "No podemos permitir que eso suceda",
agregó.
Sin la presencia de funcionarios nacionales, el dirigente ruralista también
cuestionó al Gobierno porque -dijo- "veo un país que se abre paso entre las
trincheras de la intolerancia". Y aseguró que "parece imposible hablar del
porvenir mientras la corrupción le arrebata a la gente los techos que con los
dineros públicos debían construirse". Al respecto, reclamó "una renovación
moral" en el país con nuevos dirigentes y cuestionó a "gobernadores e
intendentes genuflexos que mendigan dádivas al gobierno central".
"La sociedad ya va en busca de un nuevo paradigma", expresó en alusión a
nuevos líderes "incorruptibles con el talento para gestionar y el coraje para
transformar". En ese marco, el dirigente de la SRA convocó a "dirigentes con
nuevos valores, que protagonicen una revolución moral".
Ya enfocado en el presente agropecuario, Biolcati aseguró que "hoy tenemos a
la vista el fracaso de una política" hacia el sector, al tiempo que cuestionó al
Gobierno por "no escuchar" sus propuestas.
Además, denunció que el campo tiene "12 millones de cabezas de ganado menos,
intención de siembra de trigo y maíz marcada por el desaliento, miles de tambos
cerrados, más de cien frigoríficos cerrados" y regiones enteras que afrontan una
parálisis económica" por las "heladas, sequías, cenizas y desidia de los
gobiernos".
El dirigente de la Mesa de Enlace remarcó que el campo "exige ser escuchado" ante el "ajuste que el Gobierno niega estar realizando" que se suma a la "desmesurada presión fiscal", a la "la continua y negada inflación", "la pérdida de la cultura del trabajo", "el deterioro de la educación", "al brutal aumento de la inseguridad jurídica, patrimonial y de las personas" y al "deterioro de las instituciones", entre otras problemáticas.