SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó ayer a la unidad nacional frente a un contexto de crisis internacional que, reconoció, tendrá "coletazos" en la Argentina.

La invitación, similar a otras realizadas en mensajes anteriores, la hizo en el discurso de celebración por el 196º aniversario de la Declaración de la Independencia, en el que volvió a remarcar los logros de la política económica del Gobierno frente a un "mundo dado vuelta".

Reconoció que estamos ante "una crisis mundial sin precedente", pero destacó que la "Argentina ha crecido como nunca lo había hecho en sus 200 años de historia". Y después agregó: "No estábamos equivocados cuando planteábamos la necesidad de producción, del capital asociado al trabajo".

El llamado a la unidad nacional se produce en medio de la disputa entre el kirchnerismo y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, por los fondos que le remite la Nación a la provincia. "Unidad nacional no quiere decir que todos pensemos lo mismo. Unidad nacional es ponerse de acuerdo en las cosas básicas para que el país siga creciendo." Es una de las pocas veces desde 2003 que Scioli no participa en esta provincia del aniversario de la independencia del país.

Los seguidores del gobernador tucumano, José Alperovich, movilizaron a miles de dirigentes para ofrendarle una fiesta a la Presidenta. Centenares de colectivos esperaban a pocas cuadras del Hipódromo hasta que terminó el discurso presidencial. Unas 20.000 personas colmaron el predio.

Cuando Cristina ingresó en el escenario, una lluvia de papeles celestes y blancos puso color a la siesta soleada. De fondo sonaba la canción "Avanti morocha", que grupos kirchneristas utilizaron para su campaña del año pasado.

"Este 9 de Julio debe servir para que todo argentino, piense como piense, sepa que no puede dejar engañarse nunca más, ni vea en otro argentino a un enemigo", afirmó.

El discurso de la jefa del Estado se basó en enumerar las medidas económicas y políticas tomadas desde 2003 en adelante y en contrastar la situación económica con la crisis internacional.

La Presidenta recordó que cuando Kirchner vino por primera vez a Tucumán, el 9 de julio de 2003, "debíamos el 130 por ciento de nuestro PBI. Hoy vengo a decir que debemos el 14 por ciento a tenedores particulares, el resto es intra administración pública", explicó.

La jefa del Estado dijo que en los últimos nueve años se crearon más de 5 millones de puesto de trabajo, se recuperó la administración de los aportes de los trabajadores, Aerolíneas Argentinas, YPF. También puntualizó que la Argentina es el país con mayor cobertura previsional, con un 95 por ciento, y que posee el mejor salario básico de toda América latina.

Cristina, que sólo hacía pausas para escuchar los cánticos de La Cámpora, reconoció que "en un mundo tan interconectado no hay posibilidades de no recibir los coletazos [de la crisis mundial]".

Remarcó que continuará con políticas proactivas y anticíclicas, como el plan Procrear y los créditos para jubilados. Y agregó: "Por eso también reformamos la Carta Orgánica del Banco Central, para que los bancos destinen parte de sus créditos a las empresas".

"Necesitamos que nuestros empresarios inviertan para poder seguir con la rueda del crecimiento, para agregar cada vez más valor a nuestros productos. Porque cada vez que se agrega valor son miles de argentinos que ingresan al mercado de trabajo", especificó.

Cristina aprovechó su discurso económico para cuestionar a economistas que, según ella, vienen prediciendo el caos económico desde que asumió el poder. "El próximo 3 de agosto la Argentina terminará de pagar el corralito en dólares que se hizo en 2001. Esa medida, que perjudicó a miles de argentinos, no fue anticipada por ningún consultor económico de los que anuncian todos los días las cosas terribles que vamos a hacer. Pese a que nadie lo anticipó, la medida se tomó y dejaron a la Argentina y a miles de argentinos colgados del pincel. Nosotros vamos a devolverle lo que se quedaron en otros gobiernos", señaló.

Cristina destacó como un logro político la ley de matrimonio igualitario y el documento nacional de identidad para los transexuales. "La Argentina es una sociedad que ha devuelto a miles y miles de argentinos su verdadera identidad. Ha reparado, ha dado igualdades. No le ha quitado igualdad a nadie, al contrario, ha ampliado igualdades a otros que no las tenían. Me siento orgullosa de estar en esta Argentina igualitaria, solidaria, reparadora y justa", concluyó.

El otro orador del acto fue Alperovich, quien agradeció a la Nación el apoyo económico a su gestión. "Los argentinos podemos sentirnos orgullosos al celebrar este 9 de Julio, ya que desde el gobierno nacional, que usted conduce [en referencia a la Presidenta] se vienen dando pasos muy importantes en la reafirmación de la soberanía nacional. Nuestra historia nos enseña que sin independencia económica no hay patria libre ni soberana, tampoco patria justa", leyó.

"Voy a mencionar dos datos que expresan con claridad la nueva realidad de la provincia. La desocupación bajó del 25% de 2003 al 4% actual, registrando así una cifra histórica en Tucumán. En el mismo período creamos más de 300.000 empleos", sostuvo.