"El impacto de la sequía en el sur de Córdoba fue muy grande porque hubo zonas en las que en diciembre no llovió prácticamente nada y las temperaturas han sido muy altas, lo que generó un escenario complicado para los maíces. Si bien es cierto que cuando se compara con años anteriores la cantidad que se ha picado es mayor, pero en este caso lo que se ve afectado es la calidad de la reserva que uno está armando para este año", señaló el Dr. Horacio Genesio, asesor nutricional.
Frente a esta situación, Genesio recomienda que "hay que evaluar la calidad nutricional de los silos que hoy uno tiene, esperar unos días lo que han picado hace poco, alrededor de unos 25,30 días para poder analizar sobre todo qué cantidad de almidón tiene y la digestibilidad que tiene la fibra. Generalmente lo que uno observa en los años secos es que son tejidos que tienen poco almidón y mucha fibra y que después generan composiciones muy importantes con respecto a la reposición de granos porque no existe riesgo de una acidosis fulminal como ocurre con el silo tradicional, pero sí es necesario ver qué tipos de subproductos son necesarios para incorporar a la dieta".
Asimismo, destacó que "existen posibilidades de hacerte de sorgo y en este caso no hay que perder la oportunidad de poder cosechar con un grado de humedad importante de granos". "Los productores tiene que tomar conciencia que ahora se puede empezar a cosechar lotes con anticipación y poder disponer de un grano de sorgo húmedo, y que al estar húmedo facilita el aporte de ácidos del rumen y puede llegar a reemplazar en parte al maíz que no tenemos".
El especialista enfatizó que el sorgo es un recurso importante en años secos. "Es mucho más estable el rinde en comparación al maíz frente a los fenómenos climáticos". Lo recomienda cosechar como grano húmedo y no seco, y con un mínimo de 30% de humedad.
Costos de alimentación
Al ser consultado sobre si los costos de alimentación aumentaron sensiblemente en comparación con el año pasado como sostiene AACREA, Genesio explicó: "En enero cuando la gente entró en pánico generalizado y se empezó a picar maíces porque parecía que ya todo se secaba, y no se tenía en cuenta la recomendación de picar con un piso de 30% de materia seca, y se observaba que había un abanico de propuestas con una variabilidad de precios realmente importante, a mí se me ocurrió empezar a jugar con eso y ver cómo se relacionaba la materia seca, el pecio del contratista y demás. Ahí es donde vos tenés un panorama del precio totalmente distinto, porque lo que se ha picado con 25% de materia seca con costos de 1.200/1.300 pesos por hectárea pasa a ser más caro que si lo picas con un piso de 30, 35%", resaltó Genesio.
"El silo pasó de costar 0.48 centavos/k a prácticamente 1$, eso genera un costo adicional importante y sin lugar a duda va a tener impacto en toda la producción de este año. Lo que ocurre con el silo es que el productor lo paga entre siete a diez cuotas, de acuerdo a lo que haya acordado con el contratista, porque desde el punto de vista de los insumos no han aumentado tanto con respecto al año pasado. El maíz sí ha aumentado pero es cierto que existe una oportunidad de poder contar con otros granos en el forrajero, como la cebada, que antes no se podía", agregó.