En lugar de 50,5 millones de toneladas (estimación del mes pasado), calcula ahora 48 millones.
Y en vez de 26 millones de maíz, como estimaba en enero, ahora habla de 22 millones de toneladas. Respecto a Brasil, las reducciones que plantea son menores.
De 74 millones de soja, pasa a 72 millones. Y con relación al maíz, no presenta ningún ajuste.
Para el mundo también registra bajas.
En vez de 868 millones de maíz, en este informe se calcula una producción global de 864 millones.
Las bajas también son para la soja. Antes calculaba 257 millones y ahora poco más de 251 millones.
En consecuencia los stocks también quedan reducidos: 2,80% para el maíz y 3,15% para la soja. Como vemos, los ajustes siguen sin responder a la realidad. Aunque más realistas, las estimaciones siguen siendo optimistas.
Seguramente, en el próximo reporte, los cálculos se reduzcan aún más. En tanto, las lluvias de la Argentina permiten albergar un poco más de esperanza.
Sobre todo para la soja de segunda. Con el maíz, poco se puede esperar ya que el cuadro es realmente desalentador.
Y, en cuanto el mundo financiero, también se auguran mejores noticias.
A su vez, el dólar sigue, aunque con vaivenes, mostrando una tendencia a la pérdida de valor. En este contexto, los valores de estos granos deberían mantenerse o, quizás, subir un poco más.