• TRIGO

Prácticamente culminó la cosecha del cereal al recogerse los últimos lotes en el sudeste bonaerense (quedan contados lotes que no pudieron trillarse por las lluvias del martes 11). La producción totalizó en 14 millones de toneladas a partir de un rendimiento medio de 31,6qq/ha y de una superficie efectivamente cosechada de 4.434.000 hectáreas (4,6 millones fueron las sembradas).

El crecimiento del rinde obedece a los buenos resultados de las trillas en el sudeste de Buenos Aires y los mejores que los inicialmente esperados en el sudoeste de esta provincia (a excepción del extremo sur de esta zona) que en muchos casos fueron mayores a los históricos. Ambas regiones concentraron el 38,6% del total cultivado (junto con el sur de La Pampa) y de allí que un alto rendimiento en conjunto impacta sobre el resultado nacional.

Las lluvias sobre el final del ciclo evolutivo favorecieron el número de granos, su tamaño y peso equilibrando el menor número de espigas y tamaño. La productividad media obtenida es el segundo valor más alto de los últimos diez años, superado por el de la campaña precedente de 34,3qq/ha. Menor siembra (2,3% inferior a la del ciclo previo) y la merma en el rendimiento determinaron una caída del volumen productivo actual del 11,3% respecto de la campaña pasada. No obstante es ligeramente superior al promedio decenal en un 2,6%, incremento que obedece al alza de los rendimientos en los últimos años ya que la superficie sembrada decrece paulatinamente.

La actual está muy lejos de las 6-7 millones sembradas a principios de la década, de modo que los volúmenes se correlacionan con los rendimientos y estos si el clima y la sanidad los favorece expresan el alto poder productivo que posee la genética actual. Zonas con suelos y clima no tan buenos como los del sudeste, tales como los de la cuenca del salado o algunas de la región central o de la arenosa del oeste tuvieron altos rendimientos, comparables en algunos casos con los mejores del sur de Santa Fe o del norte de Buenos Aires. Esto también aportó kilos al volumen nacional hoy proyectado.

  • SOJA

Lluvias registradas desde el inicio de la semana aliviaron en mayor o menor medida el déficit hídrico en gran parte del área agrícola. Regiones afectadas bajo condiciones de estrés tales como Centro-Sur de Entre Ríos, Norte- Oeste y Sudoeste de Buenos Aires, como así también sectores del Centro-Norte de Santa Fe y Córdoba, lograron recuperar momentáneamente la humedad de sus suelos gracias a precipitaciones que en algunos casos superaron los 100mm.

Por el contrario, sectores también necesitados de La Pampa y Sur de Córdoba no recibieron lluvias suficientes que permitan prever una sostenida recuperación del cultivo. A la fecha se estima que el área implanta alcanzó a cubrir el 85,6% de las 18.850.000 has aún proyectadas para este año y se espera que la siembra, así como las resiembras de lotes perdidos, se reactiven con fluidez durante los días posteriores al presente informe, luego de recuperadas las condiciones que permitan movilizar las maquinas.

La ventana para la incorporación tardía de cuadros continuará abierta hasta fin de mes en gran parte del área, extendiéndose hasta inicios de febrero en las provincias norteñas. Seguidamente, lotes implantados en fechas tempranas en una importante franja central de nuestra región productiva (Núcleo Norte y Sur) comenzaron a transitar estadios críticos de fijación de vainas (R3- 4). Gran parte de estos cuadros recibieron abundantes caudales (>80mm) que garantizan la humedad requerida durante esta importante etapa reproductiva.

Hacia la periferia de ambos núcleos se prevé una pronta recuperación en la condición del cultivo, recuperación que será directamente proporcional al volumen de agua acumulado desde el pasado lunes. A pesar de ello, siembras tardías y de segunda, o siembras tempranas en suelos someros, han sentido con dureza el déficit hídrico y están lejos de poder cerrar el surco a fin de lograr una buena cobertura aérea del suelo. En estos casos es lógico anticipar que parte de la humedad superficial recuperada se evapore rápidamente en días despejados.

Debido a ello es importante remarcar que si bien las lluvias fueron muy oportunas, el alivio que brindaron es momentáneo en importantes áreas del país y el desarrollo del cultivo deberá ser sostenido con mayores caudales de humedad a fin de concretar exitosamente su ciclo. Según nuestro informe climático, el frente de tormenta que aportó precipitaciones al sur y centro del área agrícola nacional durante los días precedentes, completará su recorrido concentrando lluvias en el norte de la misma, con valores abundantes a muy abundantes (25 a 75mm) sobre el oeste del NOA, la mayor parte de Misiones, de Formosa, el sur del Chaco y el Noroeste de Santa Fe.

  • MAÍZ

Durante los días previos al presente informe se registraron lluvias que cubrieron gran parte de la región agrícola, con aportes abundantes en sectores del Centro Norte de Córdoba y gran parte del Núcleo Norte (>70mm). En la periferia a este epicentro el volumen obtenido mostró mayor variabilidad, beneficiando holgadamente sectores cada vez más aislados o incluso sin aportar alivio efectivo en regiones muy necesitadas.

Nos encontramos frente a un panorama parcialmente complicado, con áreas fuertemente comprometidas en sectores del Sudoeste de Córdoba, La Pampa y sectores del Oeste y Noreste bonaerense, donde será muy difícil concretar el área aún pendiente de siembra y donde las pérdidas relevadas sobre lotes ya implantadas alcanzan valores significativos (tanto en superficie como en potencial de rinde).

Por otra parte, podemos identificar una situación intermedia correspondiente a sectores del Sudeste y Centro-Norte de Córdoba, sectores del Centro-Norte y Sur de Santa Fe y sectores del Centro Sur de Entre Ríos, donde se relevaron lluvias moderadas a abundantes (20-60mm) que brindaran alivio provisorio a cuadros sembrados en fechas intermedias, al mismo tiempo que mejorarán la condición en siembras tardías y permitirán la incorporación de algunos lotes en dichas regiones. No obstante todas estas regiones también presentan, en mayor o menor grado, perdidas irreversibles de superficie y/o potencial de rinde en siembras tempranas.

Finalmente las mejores perspectivas se concentran sobre el Núcleo Norte, donde gran parte de la superficie sembrada logró tolerar altas temperaturas y momentos de déficit hídrico, pero han acumulado lluvias importantes durante los primeros días de esta semana (>80mm) que no solo brindaran un alivio prolongado sino que también sirven para establecer piso de rinde aceptable en una importante proporción de sus lotes.

Restan escasos días para cerrar la ventana de siembra en gran parte del área agrícola y solo las provincias norteñas (NOA y NEA) podrán extender aún más el periodo para la incorporación de cuadros pendientes. A pesar de ello, habrá que esperar y evaluar la respuesta de los productores, que frente a estas lluvias registradas podrán continuar incorporando hectáreas adicionales durante los próximos días en gran parte del centro y sur del área agrícola nacional.

A la fecha el progreso de siembra cubrió un 84,8% del una superficie tentativamente prevista en 3.740.000 has, reflejando un leve adelanto intersemanal de 1,3 puntos porcentuales que en gran medida se deben a ajustes en la distribución entre siembras tempranas y tardías y sus correspondientes avances, dado que no hubo movimiento de sembradoras debido a la falta de condiciones tanto por falta de humedad o por la falta de piso posterior a las lluvias.

  • GIRASOL

Lluvias registradas en el día de ayer sobre Chaco y el Norte santafecino ralentizan el avance de trilla. Luego de varias semanas sin precipitaciones y elevadas temperaturas sobre dichas regiones, la zafra alcanzó importantes progresos.

En la provincia del Chaco se estima más del 80 % cosechado, con rendimientos muy dispares. Cuadros puntuales registran productividades unitarias de 8-10 qq/ha, mientras que el grueso se ubica entre los 15 a 19 qq/ha con picos puntuales de 30-32 qq/ha.

Hacia el norte santafecino los rindes son más homogéneos, ya cosechado casi el 30% del área el rendimiento medio se ubica cercano a los 17.5 qq/ha. En zonas puntuales se relevaron picos de 30 qq/ha, contrariamente algunos cuadros que sufrieron el ataque de aves rindieron 9-11 qq/ha. En el sudeste bonaerense, el grueso de los plantíos transita desde botón floral a floración, con buenas condiciones de humedad.

En la región se esperan rendimientos buenos aunque por debajo del rinde histórico. Hacia el sudoeste bonaerense y sur pampeano la situación es diferente, los plantíos no lograron un óptimo crecimiento en la fase vegetativa, no obstante han recibido lluvias moderadas durante las últimas semanas que les permite mantener el estado de los cuadros. A la fecha se recolecto un 14 % de las 1.860.000 hectáreas implantadas a nivel nacional. Con un rendimiento promedio de 16,3 qq/ha la producción acumulada en chacra es de unas 425 mil Tn. Contemplando el escenario recién descripto, sostenemos nuestra proyección tentativa de producción en 3.500.000 toneladas para la campaña 2011/2012. De lograrse este volumen final, superaría en un 3 % a la campaña 2010/2011 (3.4 M Tn).

  • CEBADA CERVECERA

Ya cosechados los últimos cuadros sobre el sudeste bonaerense, finalizó la trilla de cebada cervecera a nivel nacional arrojando la mayor producción de los últimos diez años, 3.650.000 toneladas. La superficie cultivada con cebada la presente campaña, registró un fuerte aumento del 49 % (970.000 has vs 650.000 has campaña 2010/11). Uno de los principales factores de dicho incremento, fue buscar un cultivo sustituto al trigo por sus trabas comerciales, además de tener beneficios agronómicos como liberar previamente el lote, anticipando la siembra de soja de segunda.

Por otro lado, la cebada cervecera cuenta con alternativas para la venta, pudiendo colocarlas en la industria para malterías o bien volcarla al circuito forrajero. La zafra finalizó con un rendimiento promedio de 41 qq/ha, tan solo dos puntos por debajo de la excelente campaña 2010/2011, 43 qq/ha entregando una producción final de 2.5 M Tn. El clima jugó un papel preponderante durante la presente campaña, si bien a inicios de esta la humedad era un tanto escasa, a partir de fines de agosto las precipitaciones acompañaron el ciclo del cultivo favoreciendo tanto las etapas vegetativas como las reproductivas.

Puntualmente en el Sudeste de Buenos Aires, zona que participa con el 62 % del área nacional, contó con buena oferta hídrica durante todo el ciclo además de las óptimas temperaturas que acompañaron el cultivo de invierno. Gracias a estas buenas condiciones el rendimiento promedio zonal supero en 0.5 qq/ha al de la excelente campaña previa (2010/11 45qq Vs. 2011/12 45.5qq).