Hasta el fin de semana pasado, el precio internacional de la soja, por ejemplo, había caído desde u$s 540 de agosto a casi u$ s420 la tonelada. Y si bien, este último valor es sustancialmente mayor al promedio del último lustro establecido en un nivel de más o menos u$s 343, la realidad es que la caída ha sorprendido a todos, aún a quienes esperábamos un ajuste.

Desde noviembre del 2010, no se registraban cotizaciones de este nivel (u$s 420).

No sólo ha sido el cuadro mundial, el causante. También lo ha sido el ágil avance de la cosecha norteamericana con buenas expectativas de rindes y un suave “reverdecer” del dólar por efecto de los problemas en Europa más la declinación del precio del petróleo.

La liquidación de posiciones largas de parte de los fondos de inversión, a su vez, ha acentuado la caída.

¿Pueden estar cambiando los aires?

Es probable que sí.

El apretón de manos surgido entre Francia y Alemania, tras el rescate a banco de la región, ha sido un bálsamo contra la incertidumbre que reina en los mercados financieros que deriva en algo más de optimismo en los granarios.

Se aguarda que el rescate evite la cesación de pagos de las economías con problemas.

Sin embargo, ello no significa que las cosas estén mucho mejor, por ello los mercados de granos siguen su camino de tropiezos, con un dólar que pese a su declamado comportamiento bajista, toma revancha de vez en cuando. En los últimos días, se registran varias subas que contradicen los pronósticos de debilidad.

Ello no quiere decir que los pronósticos sobre esta moneda estén totalmente errados. Sólo significa que la caída del dólar recorre una línea de marchas y contramarchas.

Ya se notan algunos síntomas de mejoras.

De hecho, hoy martes 11 de octubre, los mercados reaccionaron en fuerte alza.

En el caso de la soja, los precios llegaron a aproximarse al nivel de $1.260 en el mercado local.

Las subas resultaron de las señales técnicas propias de un mercado ya sobrevendido, debido a la expectativa sobre la publicación del informe del USDA del miércoles 12 de octubre, que muchos esperan que sea positivo para los precios.

Hay razones para aguardar con optimismo.

Según la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos, que han redactado un informe en forma conjunta, los valores altos no sólo continuarán, sino que probablemente suban algo más aún.

De acuerdo a ellos, la fortaleza en los valores será la respuesta a la demanda por energía no fósil y al cambio climático que trae como consecuencia situaciones traumáticas imprevistas.

¿Puede hablarse un tiempo porvenir mejor? Seguramente que sí.

Pero, habremos de sufrir una fuerte volatilidad, sobre todo por la acción de un mundo sumamente inestable que, diferencia de anteriores décadas, en la actual proviene del primer mundo