En varias zonas de la región pampeana esta parada la siembra de maíz y los productores siguen pendientes de los pronósticos meteorológicos.
Al hablar recientemente en la Cooperativa Agraria de Tres Arroyos, Stela
Carballo, del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, pronosticó mayor
espaciamiento entre las lluvias de verano, especialmente en las de diciembre y
enero por "La Niña", aunque el evento no tendrá las características vistas
durante la campaña 2008/2009, un ciclo amargamente recordado por los
productores. Se inclinó por esperar "un evento de las características del año
pasado, con consecuencias menos graves para la producción, sobre todo en las
regiones situadas más hacia el este del territorio".
Mientras tanto, en el sur de Santa Fe, los agricultores ya empezaron a devolver
bolsas de semilla de maíz al no poder completar la superficie planificada. "Los
distribuidores no devuelven el dinero, pero sí efectúan un crédito para la
campaña que viene. Como consecuencia de este comportamiento han aparecido
híbridos faltantes y se ofrecen operaciones con entrega de la semilla ahora y
pago a cosecha en condiciones muy favorables", explicó un productor de Rufino.
La decisión de no sembrar el cereal no es caprichosa. En muchas zonas deberían llover 150 milímetros para recargar el perfil y asegurar la evolución inicial del cultivo, pero los pronósticos no anticipan esas precipitaciones en los próximos días.
En la decisión de los agricultores también influyen las dificultades para
vender el maíz de la campaña anterior. "Hace dos meses, el maíz valía 800 pesos
por tonelada y ahora los consumos ofrecen 500 pesos, como consecuencia de que
los grandes exportadores no reciben el maíz al no tener ROE Verdes. "Disponen de
suficiente stock y deben esperar otra tanda de permisos de exportación", contó
un acopiador de la localidad santafesina.
Si no llueve con ganas en los próximos 10 días, muchos productores que pensaban
incluir el maíz en su planteo van a ir directamente a soja de primera, a sorgo
granífero o a maíz de segunda. El sorgo va a aumentar violentamente su área,
porque sembrado en fecha óptima -1º de noviembre- con un híbrido de ciclo largo
se evita la floración en enero (mes tradicionalmente seco) para pasar a febrero,
mes en el que se esperan más lluvias. En la decisión de los agricultores también
influye el precio de sorgo: 820 pesos por tonelada, con fluida demanda.