La tecnología pisa fuerte en la agricultura del futuro. Durante la última edición de la Farm Progress Show que se realizó en la localidad estadounidense de Decatur (Illinois) los asistentes se pudieron empapar de las últimas innovaciones de las compañías líderes del sector.

La presentación de los nuevos modelos de maquinaria agrícola tuvo un lugar de relevancia como año tras año, pero las empresas vinculadas a la investigación de nuevas variedades de semillas que puedan aportar mejores rendimientos se convirtieron en la estrella de la expo más importante del mundo en materia agropecuaria, porque se vienen años en que habrá cambios trascendentales.

A pesar de que los farmers estadounidenses este año están preocupados por los avatares climáticos que tienen en jaque a la producción maicera, los hombres de campo no dudan en que la inversión para adoptar tecnología de última generación es el camino para mejorar el negocio.

Es así que los stands de compañías como Monsanto, Pionner, Bayer Crop Science, ADM, Syngenta y Dow Agro Sciences, entre otras, despertaron un gran interés en los productores que entre juegos y visitas a plots interactivos querían conocer lo que se viene en agricultura. Diez semilleros se presentaron en la muestra con las últimas novedades en materia de biotecnología.

Agro del futuro. Los eventos del futuro en los que trabaja Monsanto demuestran cómo será en el futuro de la agricultura. La firma estadounidense busca lograr cultivos de soja, maíz, algodón y canola con tolerancia a sequía, mayor rendimiento, resistencia a enfermedades, mejor absorción del nitrógeno, resistencia a nematodos, manejo de maleza con otros herbicidas como el dicamba y una nueva generación de control de insectos. También se enfoca en el mejoramiento de vegetales como la búsqueda de un maíz dulce resistente a insectos o mejores zapallos, sandías o chauchas.

Durante una recorrida por el Monsanto Technology Tour, un espacio en donde se mostró el pasado, presente y futuro de la tecnología agropecuaria, Juan Carlos Buitrago, dio cuenta de cómo tiene que evolucionar la producción para aumentar los rindes en un escenario en donde "la cantidad de tierra arable disponible decrecerá 25 por ciento por la expansión humana".

Entre los productos destacados Buitrago explicó que en maíz se acabó la producción con refugio, ya que en la bolsa viene un 5 por ciento de semillas que actúa como refugio. Es así que explicó que en el mediano plazo se logrará un rendimiento de 18 toneladas por hectárea, y se plantarán entre 120 y 150 mil semillas por hectárea a una distancia entre planta y planta de 10 a 15 cm.

En este proceso será clave el manejo integrado informático, indicó. El secreto de la agricultura pasará por las prácticas agronómicas, por tener un control satelital de las parcelas sobre el estrés por calor o la falta de nutrientes, por ejemplo, y todo estará integrado a un BlackBerry para que el productor tenga la información al instante y también un iPad para saber mediante aplicaciones específicas cómo actuar y trasmitir esos datos a la sembradora a la hora de realizar los implantes o cómo cosechar los tractores. Existirá la posibilidad de sembrar diferentes híbridos por surcos.

"El productor tendrá la información para ver los problemas y saber qué necesita hacer", subrayó Buitrago.

P.M.