Los precios de los granos copiaron ayer en la Bolsa de Chicago la tendencia negativa de los principales indicadores bursátiles y formaron así parte de la respuesta global al deterioro de la economía de los Estados Unidos, cuya deuda pasó el viernes último de AAA a AA+, según la influyente calificadora Standard & Poors.

Al cierre del mercado, las pizarras mostraron bajas de 8,63 y de 9 sobre los contratos septiembre y noviembre de la soja, que finalizaron la jornada con ajustes de 479,33 y de 481,90 dólares por tonelada. De este modo, la oleaginosa acumuló ayer la cuarta rueda consecutiva con resultado negativo.

Para el maíz, las pérdidas en Chicago fueron de US$ 6,99 y de 6,70 sobre las posiciones septiembre y diciembre, cuyos ajustes resultaron de 265,83 y de 270,06 dólares por tonelada. En el caso del trigo, el contrato septiembre en Chicago y en Kansas resignó US$ 8,27 y 9,19, en tanto que su ajuste fue de 241,22 y de 277,51 dólares, respectivamente.

Desde el inicio de los negocios, y con los mercados europeos en franco descenso, los administradores de los grandes fondos de inversión especuladores que operan en la plaza estadounidense comenzaron a recibir órdenes de venta. Los fines de dicho movimiento fueron la necesidad de liquidez para cubrir las pérdidas en otros mercados y la opción de cambiar granos por oro, como refugio frente a los cimbronazos bursátiles por venir, propios de una crisis financiera que comprende nada menos que a los Estados Unidos y a la Unión Europea (UE).

En maíz y en soja, los fondos de inversión liquidaron ayer 13.000 y 6000 contratos, equivalentes a 1.651.000 y a 828.000 toneladas, respectivamente.

Así, si bien la posibilidad de una desaceleración de la economía global podría golpear el valor de las materias primas agrícolas por una menor demanda, el movimiento visto ayer no fue otra cosa que una depuración muy parcial del componente especulador que alimenta a diario la liquidez del mercado de granos. Buena parte de estos grandes operadores, que manejan miles de millones de dólares en commodities, no se detienen a pensar si mañana la UE comprará menos maíz o menos harina de soja, sólo tienen en claro que en forma inmediata deben saltar de un mercado a otro, como en este caso, donde muchos huyeron hacia el oro, donde se sienten cómodos.

También formaron parte del combo de fundamentos bajistas el derrumbe del petróleo, que ayer pasó de 86,88 a 81,31 dólares por barril, y la apreciación del dólar frente al euro, que llevó la relación entre ambas monedas de 1,4279 a 1,4196.

Además -ya como factor propio del mundo agrícola-, el clima también hizo ayer su aporte a la tendencia bajista, dado que los reportes para el resto de la semana adelantaron la posibilidad de precipitaciones y de temperaturas por debajo de los máximos usuales para la época en las zonas productoras de granos gruesos de los Estados Unidos, condiciones claramente favorables para los cultivos, que actualmente están definiendo su potencial de rinde.

En tal sentido, ayer el USDA reportó el deterioro del estado óptimo de las plantas de maíz y de trigo estadounidenses y una leve mejora de la condición de los cultivos de soja (como se amplía por separado).

Impacto doméstico

En el mercado disponible local las bajas externas se reflejaron principalmente sobre la soja, dado que fueron prácticamente nulas las operaciones con maíz y con trigo.

Por tonelada de soja con entrega inmediata, las fábricas y los exportadores propusieron ayer 1270 pesos en las terminales de Timbúes, San Martín, San Lorenzo, Ricardone, Villa Gobernador Gálvez, General Lagos, Arroyo Seco y de Necochea, $ 30 menos que el viernes pasado. En Bahía Blanca la baja fue de $ 20, dado que la exportación ofreció allí 1280 pesos por tonelada.

En su reporte diario, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indicó que si bien hubo compradores dispuestos a mejorar en hasta $ 10 la propuesta inicial, los vendedores se mantuvieron firmes en $ 1300 como valor de venta, por lo que "el volumen de negocios conocido en el recinto fue escaso", dijo la entidad.

La soja de la próxima cosecha, con entrega en mayo, se cotizó a 310 dólares por tonelada en San Martín, Arroyo Seco y en Bahía Blanca, con una pérdida de 5 dólares.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), las posiciones noviembre y mayo de la soja retrocedieron US$ 5,30 y 4,30, mientras que sus ajustes resultaron de 321,20 y de 312 dólares por tonelada.

Respecto del maíz, la BCR informó que durante la rueda no se conocieron ofertas en el recinto de operaciones. "No obstante, un comprador estaba dispuesto a pagar, para la entrega en septiembre, entre 160 y 162 dólares por lotes importantes", indicó la entidad. Los contratos diciembre y abril del maíz en el Matba perdieron US$ 2,50 y 3,50, en tanto que sus ajustes fueron de 170,50 y de 172 dólares.

Sin ofertas abiertas, la única referencia para el trigo fue el Matba, donde la posición enero se mantuvo estable, en 172,30 dólares.

SE DETERIORAN EL MAÍZ Y EL TRIGO EN EE.UU.

Tras el cierre del mercado, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, en sus siglas en inglés) confirmó ayer el deterioro de los cultivos de maíz y de trigo estadounidenses, por efecto del clima adverso. Según el organismo, el 60% del maíz está en estado bueno/excelente, por debajo del 62% de la semana anterior y del 71% de 2010 para la misma fecha. El 7% del grano grueso ya está dentado, contra el 4% reportado el lunes pasado; el 14% de 2010, y el 10% promedio de las últimas cuatro campañas. Acerca del trigo de primavera, el USDA relevó el 66% en estado bueno/excelente, por debajo del 70% de la semana anterior. En las últimas dos semanas, la condición óptima del grano fino se deterioró un 8%. Ayer, según el reporte oficial, sólo la soja evidenció una leve mejora en su estado bueno/excelente, al pasar del 60 a 61 por ciento