En un artículo anterior habíamos mencionado 5 puntos importantes: 1) estabilidad de las reglas del juego, 2) sistema impositivo estable, 3)gasto publico sustentable, 4)economía sin inflación, 5) una política cambiaria y de tasas de interés consistente y con una moneda de largo plazo que facilite el crédito, especialmente hipotecario. Agregamos aquí otras cinco claves para crecer y recuperar el terreno perdido:
1. Lograr una alta tasa de inversión reproductiva. En estos últimos años en los que hay viento internacional de cola, se invirtió un 22/23 % del PIB, que es mayor que el coeficiente de la década del 90. Sin embargo, se podría haber invertido más y mejor. Más, como en el buen momento de 1880 a 1914, en el que la inversión fue del 40 % del PIB y mejor, dado que más de la mitad de la inversión que hoy tenemos es para protegerse de la inflación (vivienda privada, autos y celulares) que no es reproductiva. Sin inversión no hay posibilidades de incrementar el consumo posteriormente y por eso vienen las frustraciones con el nivel de vida esperado, que no se concreta.
2. Mejorar la productividad de las personas ocupadas. Esta es la medida de nuestra competitividad. . Hoy producimos unos u$s 24.700 por persona ocupada. En EE UU este nivel es de u$s 108.500 por persona ocupada. Por eso ellos, trabajando las mismas horas que nosotros ganan unas 5 veces más, por ser más productivos. Por eso consumen también unas 5 veces más que nosotros. Es simple, para consumir más se requiere lograr un mayor producto por persona y esto se logra con grandes inversiones y éstas requieren estabilidad macroeconómica y reglas del juego estables. Lo que es peor aún es que, con oscilaciones, nuestra productividad por persona ocupada se mantiene estancada desde 1973, en tanto que en la mayoría de los países, ha crecido un 100% en ese periodo.
3. Determinar en que sectores invertir. Tienen que ser sectores competitivos, que puedan exportar al mundo a precios internacionales. No tiene sentido estar invirtiendo en sectores que requieren una protección permanente, mayor a 5 años, dado que esto implica usar mal los escasos recursos. Un centro de estudios muy reconocido ha estudiado 17 sectores competitivos que pueden establecerse en las provincias argentinas con buena demanda mundial y que ocuparían, de llevarse a cabo, a 3.000.000 de trabajadores mayormente fuera del Conurbano Bonaerense. Este último punto es muy importante pues la descentralización de este aglomerado urbano sería muy beneficiosa. Hay más sectores competitivos que estos 17, pero se requieren estudios para confirmarlos.
4. Ataque directo a la pobreza. Con un adecuado crecimiento uno podría esperar un "derrame" en todas las capas sociales. Esto es cierto pero puede tardar 10/15 años o aún más. No se puede esperar tanto tiempo. Hay que atacar a la pobreza donde está, en forma directa: con educación de alto nivel e integradora, con seguridad, con adecuada urbanización. Educación también a las madres para que sepan alimentar a los niños especialmente en el primer año de vida y darles los recursos para que puedan hacerlo. Y posteriormente el jardín de infantes, la primaria y la secundaria. Hay cerca de 1.000.000 de chicos y chicas de menos de 25 años que ni estudian ni trabajan. No podemos dejar esto así, pues esos chicos y chicas serán los excluidos del mañana como en realidad lo están siendo desde hoy. Hay que concentrar el esfuerzo educador en estos chicos y chicas e integrarlos al proyecto de país en común que todos queremos construir.
5. Credibilidad se logra con rotación en el poder. Llevar a cabo estas políticas requiere credibilidad. No hay peor cosa para los desvíos de políticas (y seguramente también de controles de fondos), que aquellos políticos que se hacen reelegir en forma continuada y sienten que muy difícilmente los van a investigar a ellos. Los partidos políticos deben favorecer las internas e ir generando las sucesiones naturales dentro de los mismos, en todos los niveles, nación, provincias o municipios. Nadie es imprescindible ni eterno. En el mundo, los consensos sobre las cuestiones económicas han avanzado mucho y aun cuando cambie el partido gobernante las orientaciones económicas no cambian significativamente, lo que da una gran credibilidad a largo plazo. Tampoco nadie piensa actualmente que se puedan desconocer los incentivos económicos como los desconocemos nosotros, cosas que no ocurren ni aún en la China Comunista ni en Cuba. Los partidos se diferencian por aspectos redistributivos, de género, de educación, o como resolver el tema de la salud, más que por temas económicos.
Te parece difícil lograr todo esto? Hay que intentarlo, es posible.