La semana tendrá dos ejes dominantes: la respuesta de Mauricio Macri a los pedidos de Daniel Filmus para debatir y la definición de las elecciones de gobernador en Santa Fe, del domingo próximo.

En siete días se votará en Santa Fe y si se repite la tendencia registrada hasta ahora en las anteriores elecciones provinciales, se impondrá el oficialismo. Pero la mirada deberá enfocarse, más allá de la definición de quien será el sucesor de Hermes Binner, en la suerte del kirchnerismo. Si Miguel del Sel, candidato escogido por Mauricio Macri, se transforma en la gran sorpresa y llegara a desplazar a Agustín Rossi a un tercer puesto, el escenario que se le abrirá al oficialismo será muy complejo. Sobre todo si se encadena con el resultado de Córdoba, una semana después. En especial si triunfan Luis Juez, candidato aliado a Binner o el radical Oscar Aguad.

Mañana viajará la presidenta Cristina Kirchner a Santa Fe a cerrar la campaña junto a Rossi. Un gesto que se le venía reclamando a la mandataria para poder reducir la brecha que separa a Rossi del socialista Antonio Bonfatti. Unas horas después del resonante triunfo de Macri en la primera vuelta sobre el kirchnerista Daniel Filmus, al que la Casa Rosada parece haberle soltado la mano para el ballottage, la presidenta recibió con toda pompa a Rossi y a los candidatos a intendentes santafecinos del Frente para la Victoria. Allí se comprometió a viajar mañana a la provincia para brindar su respaldo en el tramo final a la campaña.

La oposición sueña con un encadenamiento de derrotas kirchneristas antes del 14 de agosto. Ese día se jugará la verdadera primera vuelta electoral. Creen que en este tiempo de votos volátiles la sensación y el clima que se genere en torno de un fenómeno como ése podría ayudarlos a transmitir la impresión de que Cristina Kirchner no podrá ganar en primera vuelta. La aspiración es forzar el ballottage. Ganar en primera vuelta figura sólo en la imaginación de los más insensatos.

Mientras la mirada se fije en Santa Fe, la rueda política continuará girando en la ciudad de Buenos Aires. Filmus intentará forzar esta semana un debate con Macri para tratar de revertir lo que ya aparece una cuenta cerrada. Si las encuestas que manejan el macrismo y dirigentes peronistas porteños son acertadas, Macri se encamina a un triunfo arrollador el domingo 31: podría alcanzar entre 65 y 67 puntos, a 30 puntos o más de Filmus. El senador porteño tendrá que encarar solo el sprint final de su campaña, porque ya lo dan por perdido incluso los que lo aprecian y respaldan.