Está claro que el comportamiento del dólar, tanto en lo que hace a su desempeño pasado como a las expectativas sobre su futuro inmediato, crean condiciones favorables para los precios de los granos. Esta es una buena noticia que se viene sosteniendo en el tiempo.
Cada pérdida de valor del dólar respecto a las principales monedas del mundo, no sólo mejora las posibilidades del momento de los valores granarios sino que, también, afirma el potencial de suba para los futuros, porque las expectativas hacen a los precios.
A ello, se agregan las cuestiones climáticas.
Como sabemos EE.UU. es el gran jugador del momento. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: la producción norteamericana de soja representa el 35% del total producido de soja en el mundo. Y la de maíz, es el 40% del total mundial de este cereal.
Por ello, todo problema o estimación de un eventual inconveniente climático afecta los valores. Todo lo que pase o pasa allí es gravitante, pues éste es su tiempo de producción. Julio y agosto, dos meses decisivos.
En este cuadro, el pronóstico de tiempo seco y caluroso para las zonas productoras de granos gruesos estadounidenses es un detonante de peso.
Así las cosas, lo expresado por el USDA, el 12 de julio pasado, es gravitante. Este organismo informó ese día que el stock maicero estaría por debajo de lo calculado un mes atrás. Y que, además, habría un escenario productivo futuro complejo pues el calor afecta los maíces.
Del informe se desprende que las existencias finales 2010/2011 y 2011/2012 serían inferiores a las previstas por el mercado.
Para peor, la floración este año se ha retrasado y, así, este período crítico (cuando poliniza) se adentra en el verano, es decir durante el tiempo de temperaturas más altas de julio.
En medio de este cuadro de oferta, la demanda de maíz se ve sostenida por mejores niveles proyectados de consumo para etanol y para cumplir con exportaciones crecientes hacia China.
Con relación a la soja, el organismo proyectó menores niveles de producción.
La producción de oleaginosas para el 2011/12 fue proyectada en 2,5% menos que el cálculo de hace un mes, fundamentalmente porque estimó que habrá una producción de soja menor a la calculada un mes atrás. La baja en el cálculo es de casi 2%.
La nueva cosecha (2011/12) de soja de EE.UU. fue proyectada por en 87,77 millones de toneladas, este es un nivel menor a los 89,40 millones del mes pasado por la reducción del área sembrada.
El reporte también registró un cálculo más negativo sobre los stocks finales de soja para el 2010/10, al estimarlos en un nivel más bajo que el proyectado hace un mes.
La producción mundial de oleaginosas pasó ahora a 455, 5 millones de toneladas, es decir 1,4 millón de toneladas menos.
Y la producción mundial de soja fue estimada en 261,50 millones de toneladas, esto es 1,3 millón menos que el cálculo de hace un mes, básicamente, como consecuencia de la menor estimación correspondiente a EE.UU.