Los números para EE.UU. sorprenden a los operadores.

El USDA ha calculado, hoy, que la superficie destinada a soja gira en torno a 304 millones de hectáreas.  Se trata de un área más reducida a de la estimada por los analistas que era de aproximadamente 309, 60 millones de hectáreas. Habría así casi 6 millones de hectáreas menos.

Este dato refuerza cualquier tendencia a la suba de los precios, al menos en el mediano plazo. Básicamente para lo que hace a la nueva soja.

Pero, respecto a la cosecha vieja, la cosa se presenta diferente. El USDA entiende que los stocks finales son algo superiores a los números previstos.

Sin embargo, al calcular la superficie establecida y estimar el rinde por unidad de superficie (aproximadamente 47 quintales) más la consideración de los viejos stocks, se llega a la conclusión de que, para la campaña 2011/12, los stocks finales llegarían a 4,22 millones de toneladas. Ello significa una relación stock-consumo de tan sólo 4,70%

Esta relación sensibiliza al mercado pues es reducida. En tal caso, la producción de EE.UU. deberá ser superior para que los precios no sientan el impacto.

Al contrario que los datos de la soja,  el reporte norteamericano tira un balde agua fría sobre el mercado maicero. En rigor, más que fría, de agua gélida. Las estimaciones publicadas son claramente bajistas. Y, en consecuencia, las ventas masivas no se hacen esperar.

Como sabemos, EE.UU. no tiene igual en materia de producción de este cereal. En buen romance: si a este país le va bien con la producción, el valor del maíz cae.

El USDA acaba de calcular los stocks en un nivel sustancialmente más elevado.  Mucho más alto que el nivel de la campaña 10/11. Y sustancialmente más elevado que el nivel estimado hace un mes para el presente ciclo.

Además considera que la superficie de maíz será de 373,46  millones de hectáreas para este año, cuando el mercado esperaba una superficie de más o menos 367,30 millones.

Claramente más elevada.

Si calculamos la producción del año en base al rinde unitario estimado más el stock inicial, veremos que el nivel de stocks finales, tal como lo revela el USDA, llega a 23. 53 millones de toneladas.

Vale la pena recordar que, en el informe anterior se hablaba de 18, 90 millones de toneladas.  La cifra ha crecido estrepitosamente. Y, por ende, las expectativas sumamente favorables a los precios se caen.

En suma: nubarrones sobre el mercado maicero que bañan de pesimismo al mercado de los próximos días.

Así es el cuadro. Por ello, deberíamos pensar en un distanciamiento mayor entre los valores de la soja y del maíz.