Pese a que los primeros pronósticos daban cuenta de la posibilidad de una caída fuerte en la producción sojera como consecuencia de la sequía que afectó el primer tramo de siembra y crecimiento (entre octubre y enero), las lluvias que se dieron desde mediados del primer mes de 2011 y que continuaron en febrero y marzo mejoraron de manera sustancial los guarismos.
El primero en salir a pronosticas que la cosecha dejaría una producción por encima de 50 millones de soja fue el Ministerio de Agricultura. Desde el organismo que conduce Julián Domínguez consideran probable que esa cifra se eleve entre 1 y 2 millones de toneladas más.
Ahora, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) considera que con el 70% del área cosechada, se podrá llegar al número final de 50,2 millones de toneladas.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en tanto, mantiene en 49,2 millones de toneladas su previsión