"No hay gobierno que pueda voltear al campo. Solamente lo puede voltear el clima", afirmó Edgardo Vittori, momentos antes de iniciarse el remate especial con que su empresa consignataria celebró sus 20 años de vida. La subasta, realizada en el predio de la Sociedad Rural, en Villa Bordeu, congregó a una concurrencia de alrededor de 350 personas.
La hacienda --algo más de 4.000 cabezas-- fue enviada por más de cien
remitentes y se comercializó con ritmo ágil.
Vittori dijo que el sudoeste bonaerense y las zonas contiguas de La Pampa, pese
a los períodos de sequía que atravesaron, cuentan hoy con hacienda de buena
calidad.
En la subasta hubo compradores de la región, pero principalmente de zonas alejadas de La Pampa, Buenos Aires y Córdoba, donde el estado de los campos permite ampliar la recepción de vacunos.
"Antes era difícil traer compradores a estos remates; ahora vienen desde varias provincias, lo cual significa un reconocimiento a la ganadería de nuestra zona", destacó.
"El único milagro es la lluvia", insistió, para finalmente agradecer el apoyo de sus colaboradores, de remitentes y compradores, de dirigentes y personal de la SRBB, del Senasa y del periodismo.
Esperanzas . Para Vittori, el remate aniversario dejó un saldo económico favorable; pero, de manera particular, un sentimiento de confianza para la recuperación regional de la ganadería.
"Los valores obtenidos --dijo ayer-- fueron satisfactorios, a excepción de ciertas oscilaciones en la invernada. Pero, nada en particular".
Reconoció que los años de sequía, a los que se unieron medidas oficiales hostiles para el campo, golpearon cruelmente a las medianas y pequeñas explotaciones de la zona."Quedaron vacíos muchos campos. Esto es lo más lamentable, porque unos cuantos no tendrán siquiera la posibilidad de volver a la ganadería".
"Hoy, resulta difícil recuperar los planteles, porque en un pasado reciente se liquidaron haciendas a 300, 400 o 500 pesos, mientras que hoy se deben pagar entre 3 mil y 4 mil pesos. No todo el mundo tiene dinero y esperanzas de que el tiempo acompañe en el proceso recuperatorio. Nosotros confiamos en una recuperación", afirmó.
Con cierto dejo de humor, Vittori confió en que "algunos sojeros vengan a la zona a ayudar para un franco impulso a la ganadería".
Sobre la evolución de su empresa evocó que en las dos décadas de existencia transcurrieron "momentos difíciles y muy buenos. Pero lo que deseo resaltar es la continuidad del trabajo. Hemos tenido, por lo menos, un promedio de 15 remates por año".
Mencionó que se han perdido unos diez millones de vacunos, por la seca y el avance de la soja. "Han desaparecido campos de invernadores. Lo que ha faltado, también, es un apoyo financiero a los productores en dificultades. Si se hubiese avanzado en la ayuda, otro habría sido el destino", opinó.
Finalmente opinó que observan hoy buenos precios. "En un momento, se regalaba la hacienda", recordó.