Los precios internacionales del maíz se dispararon ayer hasta posicionarse en un nuevo máximo de los últimos 33 meses, al quedar apenas por debajo de u$s 300 la tonelada en el mercado de Chicago, en medio del temor generalizado por el ajustado stock global.

La soja en Chicago no pudo seguir la buena performance al maíz. La buena cosecha en América del sur presiona hacia abajo los precios sobre todo en las posiciones más cercanas. Así, la posición mayo en Chicago terminó ayer con una leve baja, hasta u$s 508 la tonelada.La nueva suba del cereal, que hace que el maíz esté a un paso de romper el récord de todos los tiempos que fue de u$s 301 la tonelada en 2008, se produce luego de que el Departamento de Agricultura estadounidense (Usda) informara que las reservas del cereal al 1º de marzo pasado estaban en el nivel más bajo de los últimos cuatro años y cuando las fuertes tormentas en las zonas productivas norteamericanas retrasan las tareas de siembra gruesa.

Las fuertes alzas hacen que el maíz esté casi 60% por encima de lo que valía hacia la misma fecha del año pasado.
Algunos expertos sostienen que los altos precios del cereal dejaron de lado hace rato la relación entre la oferta y la demanda global.

Pero otros analistas señalan que la escalada alcista obedece al stock limitado, los problemas climáticos que dificultan la implantación en el hemisferio norte y la utilización del cereal como componente fundamental en la fabricación de combustibles alternativos al petróleo, que sigue por encima de los u$s 100 el barril.

En medio de las alzas globales, y cuando a nivel local el maíz se paga en torno a u$s 195 la tonelada disponible, funcionarios del Servicio de Cuarentena y Fitosanitario de China concluyeron ayer una visita, en la que se auditó el sistema de fiscalización del maíz de exportación que implementa la Argentina.

Desde el año pasado, el gobierno local negocia con China la apertura de ese mercado gigante de maíz argentino. En noviembre pasado se firmaron los protocolos de intensión para concretar esas compras por parte de la nación asiática, y la visita de los técnicos chinos al Senasa, que terminó ayer, está en sintonía con esos convenios.

Argentina es el segundo exportador mundial de maíz y busca enviar a China unas 2 millones de toneladas para la campaña 2010/11. Para eso, el gobierno asiático debe aprobar una serie de protocolos sanitarios, explicó el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís.

Tal vez para mediados de año estarían aprobando la exportación de maíz argentino a China, con lo cual tal vez 1 o 2 millones de toneladas podemos destinarle a ese mercado, señaló Solís a la agencia Reuters.

Las negociaciones finales para exportar maíz a China se producen luego de que la Corporación de Reservas de Granos de ese país informara que las reservas del grano en ese país tienen problemas sobresalientes y que le faltarían entre 6 y 8 millones de toneladas para este año, expuso el funcionario argentino.