El frigorífico Quickfood, propiedad del brasileño grupo Marfrig y dueño de la marca Paty, y las firmas locales Gorina y Arre Beef acaban de incorporarse al programa milanesas para todos lanzado en febrero por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El plan impone un precio tope de $ 21 por kilo de milanesas y apenas lanzado sólo se conseguía en el Mercado Central de Buenos Aires. Pero ahora, por insistencia del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el programa se amplió a las grandes cadenas de supermercados.

Cada semana, en su reunión de los viernes, bautizada la escuelita, Moreno pone el tema sobre la mesa de negociación con los empresarios, que ya empezaron a abastecer a los supermercados con las milanesas baratas. En el caso de Quickfood, el producto estará disponible a partir de abril y consistirá en su ya conocida Patynesa.

Entre los tres nuevos integrantes del acuerdo abastecen ya a Vea, Coto, Wall Mart y Carrefour, en principio, con unas 12 toneladas semanales, según estimaban fuentes del mercado que pidieron no ser identificadas. El volumen será mayor en aproximadamente un mes y medio, cuando más frigoríficos se sumen al programa, según espera Moreno, y logren incorporar la maquinaria necesaria para hacer las milanesas en serie, o sellen acuerdos con otras firmas que hagan el proceso final, tras el feteado que los frigoríficos ya hacen.

Para entrar en el programa, algunas empresas compraron máquinas que van desde los $ 90.000 en el caso de las locales a los u$s 70.000 para las importadas. Según dijo una de las fuentes consultadas por El Cronista, a los precios de la hacienda de hoy, las milanesas para todos son rentables.

Aún así, no faltan las voces que desde el sector frigorífico repiten un panorama de desazón a la hora de evaluar la marcha del negocio. Pero todos en un off the record estricto.

Este viernes, se espera que Moreno evalúe la marcha del programa y busque la forma de ampliarlo aún más, según fuentes que participan de las negociaciones por los precios.

La ampliación del acuerdo de precios llega semanas después de que las nuevas subas de la hacienda elevaran los precios de la media res entre 5% y 7%, cuyo efecto en el mostrador intenta frenar el Gobierno. Diferentes informes provenientes del sector agropecuario dan cuenta de que, para el caso específico de la carne, la situación está lejos de revertirse porque hay un faltante estructural de hacienda. La medida también llega al cabo de un mes en el que la inflación se estima cercana al 2%, acumulando un alza de 5% en el primer trimestre.