PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA PARA LA CAMPAÑA AGRÍCOLA 2010-2011
SE ESPERA QUE “LA NIÑA” 2010/2011” FINALICE A FINES DE MARZO PERO SU ACCIÓN RESIDUAL CONTINUARÁ PERTURBANDO LA MARCHA DEL AGROCLIMA EN GRAN PARTE DEL ÁREA AGRÍCOLA NACIONAL
El episodio de “La Niña” que viene afectando a la campaña agrícola 2010/20011 observa un desarrollo significativamente superior a la media por lo que ha sido calificado como uno de los más intensos de las últimas décadas, generando preocupación en los medios productivos y contribuyendo a la tendencia alcista de los mercados.

“La Niña” constituye la fase fría del fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (ENSO), encontrándose asociada a un incremento de la intensidad de los vientos alisios ecuatoriales y a un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial. Los episodios bien desarrollados producen lluvias por debajo de lo normal, desde Noviembre hasta Marzo, en el sur del Brasil, el Uruguay, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y la Región Pampeana. Por el contrario, el norte y el centro-oeste de Sudamérica (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte del Brasil), el NOA y gran parte de Cuyo observan precipitaciones sobre lo normal. En el Paraguay, sus efectos son positivos en el extremo norte del área agrícola oriental, y negativos, en el sur de la misma. Entre ambas áreas se ubica una franja de transición que, según la intensidad del episodio en curso, se comporta en forma positiva o negativa. Afortunadamente, el presente escenario climático incluye la presencia de extensas áreas con aguas con temperatura superior a lo normal en el Océano Atlántico, las cuales, aunque de una manera muy irregular, compensaron en buena parte los efectos negativos de “La Niña” haciendo que los meses de Enero y Febrero observaran una serie de lluvias, que llevaron oportuno alivio a gran parte del área agrícola nacional. Según es su evolución usual, a partir de comienzos de Febrero, “La Niña” 2010/2011 entró en un proceso de disipación esperándose que termine su ciclo hacia el comienzo del otoño. A partir de ese momento, comenzará a definirse un nuevo escenario climático, cuyo signo aún no se encuentra definido con claridad, pudiendo ser Neutral, “El Niño” o, inclusive, una nueva “La Niña”.
No obstante, debe tenerse en cuenta que el final de “La Niña” se define como el momento en que la temperatura del Océano Ecuatorial pasa de un registro inferior a -1°C por debajo de lo normal, a un valor superior a ese nivel. Esto implica que el océano continúa frío durante cierto tiempo después de la finalización de “La Niña”, por lo cual el fenómeno conserva una prolongada acción residual, que continúa afectando la marcha del agroclima en forma significativa.
Un problema que generan frecuentemente los episodios de “La Niña” es que el comienzo de la campaña agrícola siguiente se produce con reservas de humedad escasas y es precedida por una temporada otoño invernal seca y con heladas severas.
Según la fase del ENSO que sigue posteriormente, se produce un diferente tipo de transición con características particulares:
• Cuando el episodio siguiente es un “El Niño”, a pesar de que este evento produce precipitaciones superiores a lo normal, el comienzo de las mismas se atrasa. Esto ocurrió durante “El Niño” 2009/2010 que, por venir detrás de “La Niña” 2008/2009, recién comenzó a producir lluvias abundantes hacia Octubre de 2009. Debido a esto, las reservas de humedad recién se recuperaron hacia comienzos de Noviembre, provocando que la cosecha fina 2009/2010 fuera una de las peores de la historia. La siembra de los cultivos de verano se atrasó, pero gracias a las abundantes lluvias que vinieron después, rindieron muy bien.
• Cuando el episodio siguiente es un “Neutral”, la sequía provocada por “La Niña” puede durar hasta bien entrada la primavera, generando problemas para la cosecha fina y obstaculizando la siembra y el arranque de la gruesa. Este tipo de transición hace varios años que no se da, porque el último episodio neutral fue el de 2004/2005, lo cual hace sospechar que el actual escenario climático oscila entre “El Niño” y “La Niña”, sin lograr estabilizarse en un estado medio.
• Cuando el episodio siguiente es una segunda “La Niña”, la intensidad de ésta última se acentúa notablemente. Aunque “La Niña” 2008/2009” fue en sí misma bastante débil, y sólo estuvo un mes por debajo de -1°C, el efecto acumulativo que le sumó el venir detrás de “La Niña 2007/2008” hizo que produjera efectos negativos desproporcionados. Las escasas reservas de humedad dejadas por el episodio 2007/2008, continuaron disminuyendo a lo largo de todo 2008 y de la mayor parte del año siguiente, y recién comenzaron a reponerse en Octubre de 2009, con la llegada de “El Niño 2009/2010”. La cosecha fina y la cosecha gruesa 2008/2009 y la cosecha fina 2009/2010 fueron gravemente afectadas.
Por lo tanto, al aproximarse el final de la campaña agrícola 2010/2011, será conveniente ir analizando qué tipo de transición de presentará durante la campaña 2011/2012, dado que la emergencia de un segundo episodio consecutivo de “La Niña” podría tener graves consecuencias.
La perspectiva estacional que se expone a continuación, fue elaborada tomando en cuenta a los informes difundidos por el Servicio Meteorológico Nacional Argentino, los principales centros del Cono Sur, como el Centro de Pesquisas Espaciais (CPTEC) y el Instituto Nacional de Meteorología (INMET), del Brasil, la Dirección de Meteorología de Chile, etc. Asimismo, se consultaron las principales agencias internacionales, como al National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), el International Research Institute for Climate and Society (IRI), el Climate Forecast System (CFS), el European, el Canadian Center for Climate Modelling and Analysis (CCCma), el Australian Bureau of Meteorology (BOM), el Experimental Climate Prediction Center (ECPC), el European Centre for Medium-Range Weather Forecasts (ECMWF), etc.
Las situaciones expuestas en el presente informe se ilustran mediante una serie de imágenes complementarias:
a) Precipitaciones en valor absoluto: Se provee el valor de la precipitación, observada o pronosticada, según el caso, en mm.
b) Precipitaciones expresadas como anomalía porcentual: Esta figura sirve para evaluar si las precipitaciones observadas o pronosticadas son mayores, iguales o inferiores a los valores normales. Los valores de más de 110 % indican anomalías positivas; el rango entre 90 y 110 % del promedio normal indica un ambiente no perturbado similar al normal; por debajo de 90% del promedio se consideran precipitaciones por debajo de lo normal.
c) Temperatura expresada como anomalía con respecto a lo normal: Se indican los grados centígrados por encima o por debajo del promedio: Valores de 1°C o más indican un ambiente más cálido que lo normal; el rango entre -1°C y +1°C indica el ambiente normal o no perturbado significativamente; Valores de -1°C o menores, indican un ambiente significativamente por debajo de lo normal.
d) Riesgo de heladas, expresado como la temperatura mínima igual o inferior a 0°C esperable durante un lapso determinado.
e) Riesgo de heladas, expresado como la temperatura mínima igual o inferior a 0°C esperable durante un lapso determinado.
A pesar de la influencia negativa de “La Niña”, Enero y Febrero trajeron lluvias oportunas que contuvieron el daño que empezaba a gestarse a fines de Diciembre

Debido a la fuerte acción depresora de las lluvias provocada por “La Niña” durante Noviembre y Diciembre, la situación hídrica a comienzos de 2011 era realmente crítica.
Afortunadamente, la presencia de áreas con aguas con temperaturas superiores a lo normal en el Océano Atlántico, permitió que los meses de Enero y Febrero observaran una serie de precipitaciones que trajeron alivio a gran parte del área agrícola nacional.

El proceso fue, en general positivo, pero resultó bastante desparejo, produciendo anegamientos en algunas zonas y dejando sin alivio efectivo a otras. No obstante, desde una perspectiva global, puede decirse que la campaña agrícola 2010/2011 ha superado exitosamente su etapa crítica, consolidándose un potencial productivo muy considerable.
Al igual que lo sucedido con “La Niña 2007/2008” las reservas de humedad dejadas por “La Niña 2010/2011” comprometen el inicio de la campaña agrícola siguiente en gran parte del área agrícola nacional

Gracias a la acción residual del episodio de “El Niño 2006/2007”, a pesar de que el episodio de “La Niña 2007/2008” fue muy intenso, sólo produjo un impacto negativo moderado a leve.
No obstante, la mayor parte de las lluvias caídas durante la campaña agrícola 2007/2008 fueron consumidas por los cultivos, de manera que, al terminar su ciclo, las reservas de humedad de los suelos presentaban grandes focos de sequía, que comprometieron muy seriamente el desarrollo de la campaña siguiente que, por registrar un nuevo episodio de “La Niña”, nunca logró reponerlas, sufriendo un fuerte impacto.

La campaña agrícola 2010/2011 tuvo un desarrollo muy similar al de la campaña 2007/2008. Gracias al efecto residual de “El Niño 2009/2010” el impacto productivo fue moderado a leve, pero las reservas de humedad dejadas por el proceso son igualmente desparejas, observándose amplios bolsones de sequía, que generan una elevada vulnerabilidad a la posible repetición de “La Niña” durante 2011/2012.
En Marzo se acentuarán los contrastes zonales de las precipitaciones al mismo tiempo que las temperaturas pasarán a valores normales o algo inferiores a lo normal

Marzo observará precipitaciones en la mayor parte del área agrícola nacional, las cuales terminarán de consolidar las perspectivas de producción de los cultivos estivales y favorecerán la cadena forrajera. No obstante, cuando se analiza el mapa de valores relativos en % de la media normal, puede observarse que la mayor parte del área agrícola recibirá valores inferiores a la media. Sólo una franja central, que abarcará, la mayor parte de la Región del Chaco, la mayor parte de Santa Fe, el sudeste de Corrientes, la mayor parte de Entre Ríos, el este de La Pampa y la mayor parte de Buenos Aires aportes similares o superiores al promedio.
Desde el punto de vista térmico, Marzo registrará un crecimiento de la circulación del sector sur, que irá ganando fuerza a lo largo del mes, desplazando a la circulación del norte.

Por esta causa, la mayor parte de área agrícola nacional pasará a observar temperaturas cercanas o algo inferiores a lo normal.
Las entradas de aire polar al sur del área agrícola nacional se incrementarán, siendo posible que, hacia el final del mes, comiencen a producirse descensos térmicos cercanos al punto de congelamiento.

El descenso de la temperatura reducirá la tasa de evaporación pero, dado que las precipitaciones serán inferiores al promedio, es probable que gran parte del área agrícola no logre reponer sus reservas de humedad.
Sólo las zonas que recibirán precipitaciones superiores a lo normal.
El agroclima de otoño observará fuertes contrastes hídricos y fríos tempranos
Debido a la acción residual de “La Niña”, durante el otoño 2011, los vientos del sudoeste se adueñarán de la mayor parte del área agrícola, determinando que el otoño registre un régimen térmico con fuertes irrupciones de aire polar, que provocarán heladas tempranas, que se alternarán con lapsos cálidos, generando un ambiente muy cambiante.

Este proceso causará mayor actividad meteorológica sobre el ángulo sudoeste del área agrícola nacional, que recibirá precipitaciones superiores a lo normal. Por su parte, el ángulo nordeste del área agrícola nacional, si bien observará precipitaciones, las mismas serán inferiores a lo normal.

Dado que el otoño registrará lapsos cálidos, con fuerte consumo de humedad, es probable que el ángulo nordeste del área agrícola nacional termine el otoño con escasas reservas de humedad, entrando en la campaña agrícola siguiente con amplios bolsones de sequía.

El otoño 2011 observará un temprano inicio de la temporada de heladas
A partir del inicio del otoño 2011, las intensas tormentas cordilleranas, que serán provocadas por la acción residual de “La Niña” provocarán anomalías negativas de temperatura en gran parte del área agrícola nacional.

Ello determinará un inicio temprano de la temporada de heladas. Este proceso será especialmente marcado en el sudoeste del área agrícola nacional, debido a que dicha zona se encuentra directamente en el camino de entrada de los vientos del sudoeste.

Los modelos de pronósticos dan tres posibles lapsos, durante el otoño, en los que se presentará una elevada probabilidad de entradas de aire polar, capaces de provocar heladas tempranas:
• Del 21 al 30 de Abril.
• Del 11 al 20 de Mayo.
• Del 21 al 31 de Mayo.
De los tres casos, el único que presenta el riesgo más significativo, es el primero ya que, para cuando se produzcan los otros dos, los cultivos ya habrán dejado de ser vulnerables.

Asimismo, cabe mencionar que el comienzo de la temporada de heladas sería algo más tardío que al comienzo de “La Niña 2008/2009”, en cuya ocasión las heladas ocurridas alrededor del 14 de Abril de 2008perjudicaron a una gran cantidad de lotes tardíos de soja.
Debido a la posible persistencia de “La Niña” el agroclima de invierno observará lluvias desparejas y fríos intensos
Dado el notable desarrollado alcanzado por el presente episodio de “La Niña”, es muy probable que su acción residual vaya a ser fuerte, extendiéndose a lo largo de gran parte del invierno dentro de un estado de tipo “neutral frío”, muy similar al observado a comienzos de la campaña 2008/2009.

Por esta causa, cabe esperar un otoño con precipitaciones inferiores a lo normal en buena parte del área agrícola nacional:
• El sudoeste del NOA, la mayor parte de Cuyo, el norte de Córdoba, el oeste de La Pampa observarán un amplio foco en el que las tormentas cordilleranas causarán precipitaciones superiores a lo normal.
• La mayor parte del NOA, la mayor parte de la Mesopotamia y el nordeste de Buenos Aires registrarán precipitaciones inferiores a lo normal.
• La Región del Chaco y la mayor parte de la Región Pampeana observarán precipitaciones normales a moderadamente superiores a lo normal.

Este proceso continuará generando un amplio foco de sequía en el ángulo nordeste del área agrícola nacional. Desde el punto de vista térmico, predominarán anomalías negativas, con fuertes irrupciones de aire polar que causarán intensas heladas invernales. Son de prever daños en los cítricos, hortícolas, frutas finas y otros cultivos que son sensibles durante la temporada invernal.

CONCLUSIÓN
Desde una perspectiva global, la campaña agrícola 2010/2011 atravesó exitosamente su etapa crítica.
• Las oportunas lluvias ocurridas en Enero y Febrero alejaron la posibilidad de un impacto negativo generalizado.
• Si bien se pronostica que Marzo observará precipitaciones algo irregulares, es muy probable que las mismas sean suficientes para terminar de formar el rendimiento de los cultivos en la mayor parte del área agrícola nacional.
• La posibilidad de un final de verano y un otoño con lluvias moderadas a escasas augura buenas condiciones para la maduración y cosecha, así como un bajo riesgo de enfermedades y plagas. Desde una perspectiva más detallada, se observan ciertos problemas:

• En la Región Pampeana y la Mesopotamia quedan algunas zonas sin haber recibido un alivio efectivo a la sequía, por lo que podrían producirse impactos puntuales.
• El NOA, gran parte de la Región del Chaco, el extremo norte de la Región Pampeana y el norte de la Mesopotamia vienen observando una sucesión de tormentas localizadas severas muy fuertes, con aguaceros torrenciales, granizo y vientos de gran magnitud, que podrían prolongarse hasta el inicio del otoño, produciendo daños por exceso, favoreciendo las plagas y enfermedades, y causando desbordes y anegamientos.
• El extremo sur del área agrícola podría estar expuesto a heladas tempranas, a partir de la segunda quincena de Abril, con riesgo para los lotes tardíos de cultivos de verano.
No obstante, dichos problemas no invalidan el hecho a que el resultado global de la campaña agrícola apunta a ser esencialmente satisfactorio, a pesar de la influencia negativa del episodio de “La Niña” que la afectó.
Desde el punto de vista climático, contribuyeron decisivamente a ello dos factores de gran importancia:
• El episodio de “El Niño”, que se desarrolló durante la campaña 2008/2010 dejó buenas reservas de humedad y su acción residual permitió que las lluvias otoñales, invernales y de la primera mitad de la primavera fueran abundantes. Gracias a ello, la acción negativa de “La Niña” recién comenzó en Noviembre, lo que mitigó mucho sus efectos.
• El desarrollo de un área con temperaturas superiores a lo normal en el Océano Atlántico proveyó la humedad necesaria para que Enero observara lluvias oportunas que contuvieron el impacto que había comenzado a causar la sequía registrada en Noviembre y Diciembre.
De no ser por estos dos factores compensadores, el impacto de “La Niña” 2010/2011 se hubiera acercado al producido por el episodio 2008/2009, como se temió a fines de Diciembre.
Cuando se mira hacia la próxima campaña agrícola, o se la 2011/2012, puede notarse que, uno de estos importantes factores estará ausente, ya que el presente episodio de “La Niña”, dejará reservas hídricas escasas en gran parte del área agrícola nacional. A esto se unirá la acción residual del fenómeno que, muy probablemente provocará precipitaciones por debajo del promedio durante el otoño y el invierno en varias zonas agrícolas de importancia.
Por lo tanto, cualquiera que sea la naturaleza del próximo escenario climático, deberá tenerse en cuenta que el inicio de la campaña 2011/2012 se hará con amplias extensiones con reservas hídricas escasas, lo cual generará una elevada vulnerabilidad frente al desarrollo de un segundo episodio de “La Niña”, aunque el mismo fuera de escasa intensidad..
En lo referente al signo del próximo episodio del Fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (ENSO), cuya influencia viene afectando en forma creciente al agro argentino, durante los meses de Enero y Febrero se produjo una moderación de los pronósticos.
Hasta fines de Diciembre la mayoría de los modelos coincidían en anunciar la posibilidad de un segundo episodio consecutivo de “La Niña” que volvería a alcanzar gran intensidad.
A partir de Enero, la mayoría de los modelos comenzaron a anunciar que la “La Niña” finalizaría hacia fines de Marzo, o sea bastante puntualmente, lo cual ha venido cumpliéndose en forma bastante precisa.
No obstante, debe tenerse en cuenta que los modelos de pronóstico también coinciden en indicar que, una vez terminado el presente episodio del ENSO, el sistema climático se estacionaría en un estado “Neutral” muy frío que sería casi el equivalente de una “La Niña” débil.
Cabe recordar que la transición entre las campañas 2007/2008 y 2008/2009 ocurrió de una manera muy similar.
“La Niña 2007/2008” fue seguida por un “Neutral” frío, que sólo alcanzó el nivel de “La Niña” durante un mes pero, por acción acumulativa, provocó durante la campaña agrícola 2008/2009 una de las sequías más prolongadas e intensas de las últimas décadas, causando una importante merma productiva.
Por el momento, la alternativa de que la campaña 2011/2012 repita el comportamiento de la campaña 2008/2009 es sólo una posibilidad, dado que aún no se cuenta con indicadores confiables para confirmarlo o descartarlo. No obstante, sería prudente considerar la estrategia productiva que sería necesario aplicar en caso de que este evento se concrete.
Ing. Agr. Eduardo M. Sierra
Especialista en Agroclimatología
Fuente: Massó & Asociados


