Esta perpectiva más la que presenta México hace prever una baja mundial en los stocks.
En líneas generales puede decirse que el clima, en la segunda mitad del año pasado y en los incios del actual, no cotribuyó a lograr niveles suficientes, a fin de tener un adecuado balance entre oferta y demanda mundial.
Hasta acá nada de lo dicho sorprende. Lo que sí ha sido sorpresa es la estimación publicada recientemente por el USDA. Se sabía que este organismo calcularía una reducción. Pero la caída en sus cálculos ha sido más pronunciada de lo pensado.
La disminución de los stocks finales de Estados Unidos, según lo que estima este organismo, es fuerte. Así se colocaría en el nivel más bajo de los últimos 15 años.
Con relación a la Argentina, fijó la cosecha en 22 millones de toneladas, una cifra que, en rigor de verdad, no revela el cuadro que realmente está pasando el país. Muchos creen que el volumen no logrará alcanzar a 19,5 millones de toneladas. La Bolsa de Comercio de Rosario estima que será de 19,7 millones. Por ello, probablemente en el próximo reporte, habrá una nueva reducción.
En cuanto a la demanda el panorama es alentador. Empujada por las necesidades
de la industria del etanol, el propio USDA acaba de considerar un mayor aumento.
Esta industria se lleva cerca del 15% de la oferta mundial. Más que
considerable... no?
Como las estimaciones sobre el consumo para alimento de los animales es
creciente, toda cálculo al respecto resulta vidrioso.
A ello se agrega lo dicho por el Consejo de Granos, que ha revelado China
requería aumentar sus importaciones de maíz hasta un nivel próximo a 9 millones
de toneladas. En tal caso, el sector exportador de EE.UU necesitará de mayores
volúmenes en la oferta interna.
Es posible que China, en poco tiempo, incremente sus importaciones y por ello el mercado se mantiene alerta.
En este contexto, nuestro país se prepara para iniciar la trilla. En tal caso, lógico resulta esperar una baja. Habrá que ver si ella realmente es considerable y cuándo puede haber un rebote.
Veamos
El sector exportador ha realizado considerables compras en el mercado local a fin de cumplimentar sus compromisos con el exterior. Sin embargo, todo indicaría que habrá de recurrir con mayor fuerza a los provedores domésticos dadas las perspectivas de suba en la demanda externa.
Esta situación, en buena medida, asegura un piso en los precios.
El problema que enfrenta el productor, hoy por hoy, no proviene de afuera sino de adentro. En tanto que el FAS teórico debería girar en torno a u$s 220 por tonelada, la realidad es que los precios apenas llegan a u$s195 para entrega abril.
De hecho, hoy 14 de febrero, por el cereal de la próxima campaña, con entrega desde mayo hasta agosto, se abonó u$s 195
Por suerte, la presion demandante desde el exterior debería ir en ascenso y ello habrá de contribuir a que los precios se aproximen a el FAS teórico. Claro está: para ello, será necesario que las ventas se realicen en forma gradual. Un camino interesante podría ser la venta con compra de calls en Chicago.
En fin, valdría la pena no adelantarse mucho en las ventas.