El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Alejandro Delfino, reclamó a la molinería que pague el precio FAS teórico por el trigo y una mayor transparencia en los mercados.

Delegados de la Sociedad Rural y de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), ambas con asiento en el Consejo de la Bolsa de Comercio de Rosario, debatieron duro con molineros el futuro del comercio del trigo en el recinto de la entidad.

Ambas entidades habían avisado días atrás que enviarían directivos y asesores para debatir el papel de la industria molinera en lo que consideran es la destrucción del mercado de trigo, tema que se recalentó cuando se hizo pública una carta del presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) en la que solicitaba a sus asociados comprar cereal sólo a Agricultores Federados Argentinos (AFA) y a precio pleno por expreso pedido del ministro de Agricultura, Julián Domínguez.
“Creemos que sería interesante que la Bolsa de Rosario, con la reputación y calificación bien ganada que tiene, abra el debate sobre la destrucción del mercado de trigo y opine firmemente, con el peso de su trayectoria, sobre la actitud que están teniendo los molineros”, le dijo el vicepresidente de la Sociedad Rural, Alejandro Delfino.
“Las bolsas deben velar por la transparencia de los mercados y por su normal funcionamiento en la formación de los precios. Por eso nos pareció que ese era el ámbito para plantear nuestras preocupaciones por la comercialización del trigo y para que los productores puedan acceder al precio pleno”, agregó el dirigente.
Participaron también de la reunión el presidente de la Cámara de Industriales Molineros, Diego Cifarelli; el vicepresidente de la Bolsa de Cereales, Víctor Cabanellas, cuya empresa tiene un asiento en FAIM; y Ricardo Delgado, ex presidente de la Sociedad Rural de Rosario con un asiento en el Consejo de la Bolsa como representante de CRA en la zona. Al encuentro no asistieron representantes locales del sector acopiador, justamente el más afectado por el intervencionismo del Estado en favor de las cooperativas.

ENFRENTAMIENTO. “Los molineros aceptan con buen gusto las regulaciones del gobierno, que les permiten ganar mucho dinero a costa del productor, y en la realidad actúan como un brazo más del gobierno dañando la transparencia en la formación del precio y atentando contra el mercado”, se quejó Delfino.
“Hay una barrera ética y moral que la gente de bien no pasa. Los molineros, si es verdad lo que dicen de su fe en el libre comercio, no deben seguir convalidando todo porque una cosa es adaptarse para sobrevivir y otra aprovecharse, como están haciendo ahora. Ellos no se adaptan, cumplen al pie de la letra lo que les dice el gobierno”, insistió.
En ese sentido, ante la propuesta de uno de los directores de la Bolsa que en vez de enviar cartas al ministro Domínguez se sumen a una solicitada conjunta en defensa del mercado y contra la regulación estatal, los molineros esquivaron la respuesta.
Delgado y Delfino se quejaron de que los productores no cobran el precio FAS y que por eso no figuran en los mercados de operaciones disponibles o precio de pizarra. “Algo raro pasa. Para cobrar los subsidios los molineros tienen que pagar el precio FAS al productor, pero no lo hacen y prueba de eso es que no hay mercado disponible. Pero igual cobran los subsidios del Estado. ¿Como hacen? ¿Qué dicen sus balances?”, preguntó el vicepresidente de la Sociedad Rural.
Los molineros también se quejaron por la reciente campaña de afiches de la Mesa de Enlace en la que se denuncia que la industria se queda con la diferencia que explica porque los productores cobran poco por el trigo y el pan sigue subiendo para el consumidor.

PRÓXIMO ROUND. “Sería interesante que la Bolsa de Comercio siga promoviendo este tipo de debates y nos ayude con una posición clara sobre el tema”, dijo Delfino y destacó que “Amuchástegui es un hombre de la producción que desde que asumió está batallando en la primea línea en defensa del mercado”.
Finalmente, Delfino comentó que la Sociedad Rural volverá a tratar el tema en la próxima reunión del consejo directivo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, de la que también es miembro la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).