Los primeros buscan disminuir el riesgo de precio, en tanto que los especuladores lo asumen a fin de lograr beneficios con las modificaciones en el devenir de los mercados.

En los mercados granarios operan tanto unos como otros.

Entre los “hedgers”, se hallan los productores agrícolas y buena parte de los demás agentes de la cadena agroindustrial.

Los especuladores tienen un objetivo diferente: lograr una ganancia por la vía de la anticipación a los cambios de precios. Van tras las oportunidades. Son agentes, mayormente, no vinculados con el circuito comercial que consideran a los productos agrícolas como a un activo más.

El hierro se pone rojo cuando uno toma en cuenta que los especuladores siguen incrementando su papel dentro de las operaciones de futuros. Las cifras que informa la Comisión de Futuros de Materias Primas (CFTC) de EE.UU preocupan. Los especuladores hoy representarían una proporción del mercado aún mayor que la existente en el año 2008.

En el mundo financiero, existen tres tipos de fondos: de materias primas, de cobertura y de índice.  Allí operan todos los tipos de agentes.

Los fondos “índice” ha incrementado exponencialmente su participación en el mercado de granos a lo largo de los últimos cinco años.  Compran materias primas y están administrados por grandes bancos de inversión de Nueva York y Londres. Usualmente, importantes fondos de pensión invierten en ellos. Se calcula que superan el nivel de 100.000 millones de dólares. Los fondos índices mas importantes son Goldman Sachs Commodity Index (GSCI), Dow Jones – AIG Commodity Index, Reuters – CRB Index, etc.  Y concentran a grandes fondos de pensión.

Los fondos de materias primas y de cobertura, en tanto, toman el dinero de inversores que buscan réditos importantes en breves períodos de tiempo, con riesgo considerable.

Los de materias primas basan su operatoria en parámetros técnicos, por ejemplo: la media móvil de precios de los últimos 100 días. Los de cobertura invierten a partir de las perspectivas que revelan los fundamentos de los mercados.

Los fondos “índice”, sobre todo, pretenden lograr un resguardo del flagelo inflacionario, porque apuestan al mediano y largo plazo.

Luego de varios meses de subas en los precios granarios, los operadores están alertas a la posibilidad de cambios en las tendencias. Existe temor en el mundo por una nueva burbuja como la sucedida en los años 2007/08.

Y aunque los stocks globales de granos son más elevados que los años que precedieron a la tormenta de precios, la realidad es que el esquema financiero, que permitió el origen de aquella burbuja, permanece inalterable.

En este sentido, la Comisión de Futuros de Materias Primas (CFTC) de EE.UU. se está abocando a la implementación de límites en la operativa de los inversores especulativos. Analiza la posibilidad de regular el tamaño de las posiciones de los fondos.

La CFTC estima que los fondos han contribuido decisivamente a los incrementos de precios así como a la volatilidad que ellos muestran.

La ONU también considera que el papel de los fondos es gravitante, particularmente, con la llegada de los fondos índice de materias primas a los mercados granarios.

Viene, entonces, la pregunta. ¿Estamos en medio de una espiral especulativa?

Los factores financieros continúan afectando los precios del trigo, que fluctúan en sintonía con los de maíz y a la soja, en un contexto donde el cuadro de oferta y demanda, en todos los productos, se revele ajustado.

Hay muchas razones para pensar que, efectivamente, los mercados se encuentran en una burbuja. Pero, simultáneamente, existen elementos fundamentales que siguen siendo alcistas o por lo menos de soporte.

Y no nos referimos a la demanda únicamente. La oferta está sometida a variadas presiones ligadas con el clima tanto en nuestro país como en el resto del mundo. Ahora, por ejemplo, se está tomando nota de que habrá considerables pérdidas en China por la sequía.