"Este mercado ha entrado en zona de turbulencias", advertía ayer un operador desde Chicago, previo al inicio de la rueda. Ocurre que al presagio bajista de las pizarras del mercado nocturno se añadieron la caída de los principales indicadores bursátiles y la posibilidad de que China lance un paquete de medidas destinadas a controlar la inflación, entre las que trascendieron un estricto control de precios sobre los alimentos y un férreo combate a quienes especulan con el valor de aquéllos.

Y apenas iniciados los negocios, el operador entendió que la jornada sería peor de lo previsto. Los fondos de inversión apuraron ventas y condujeron las cotizaciones a un irreversible cierre negativo, con momentos en que la soja y el maíz tocaron los límites de bajas permitidos para una rueda.

Al cierre, las pizarras de la plaza estadounidense mostraron bajas de US$ 24,53 sobre los contratos enero y marzo de la soja, cuyos ajustes fueron de 448,18 y de 450,85 dólares por tonelada. Los fondos se desprendieron de unos 12.000 contratos equivalentes a poco más de 1,6 millones de toneladas.

En el caso del maíz, las posiciones diciembre y marzo cayeron US$ 11,42 y 11,41, mientras que sus ajustes fueron de 207,27 y de 212,59 dólares. En este mercado, los inversores liquidaron unos 40.000 contratos, por algo más de 5 millones de toneladas del cereal.

Acerca del trigo, el contrato diciembre en Chicago y en Kansas resignó US$ 17,09 y 15,62, en tanto que su ajuste fue de US$ 230,11 y de 253,53 por tonelada, respectivamente.

Volatilidad extrema

Desde el martes anterior, cuando el USDA recortó la cosecha de soja estadounidense a contramano de la previsión de los operadores, el mercado entró en un ciclo de "peligrosa" volatilidad. Los "rumores chinos", primero sobre una posible suba de tasas y después acerca de un aparente interés por maíz argentino (hasta 8 millones de toneladas), sacudieron la modorra de los fondos especuladores, que disfrutan de las fuertes oscilaciones de precios, tanto como que en ellas hacen sus mejores negocios.

Ayer, la tónica bajista tuvo fundamentos (o excusas) europeos y chinos. En primer lugar, el retroceso de los principales indicadores bursátiles, golpeados por la renovada crisis financiera de la Unión Europea, con Irlanda como foco transitorio de atención. En la "guerra de monedas", la relación entre el euro y el dólar pasó de 1,3569 a 1,3488. Y en segundo lugar, la noticia de que China está preparando un paquete de medidas para hacer frente a la inflación, que se hace sentir sobre todo en los alimentos. Esta última situación fue interpretada por los operadores como una señal de menor demanda de materias primas.

Impacto local

Las fuertes bajas externas también se reflejaron en el mercado disponible local. Por tonelada de soja disponible las fábricas pagaron ayer $ 1230 en Timbúes, San Martín, San Lorenzo, Ricardone, Villa Gobernador Gálvez, General Lagos y en San Jerónimo, $ 70 menos que anteayer y lejos del récord de $ 1360 alcanzado la semana anterior. La Bolsa de Comercio de Rosario confirmó que "el volumen negociado en el recinto fue nulo".

La soja nueva se cotizó a US$ 330 por tonelada en San Martín, Punta Alvear, General Lagos, Timbúes, Ricardone y en San Lorenzo; a US$ 303 en Bahía Blanca, y a US$ 298 en Necochea, con quitas de 15 dólares.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), las posiciones enero y mayo de la soja perdieron US$ 10 y cerraron con ajustes de 332 y de 309 dólares por tonelada.

Respecto del maíz, los exportadores estuvieron mayormente inactivos. Sólo se reportó una oferta de 150 dólares por tonelada de cereal con entrega en enero sobre Timbúes, 15 dólares menos que anteayer.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que los consumos pagaron $ 650 por tonelada de maíz en Pilar y en San Antonio de Areco; $ 645 en Baradero, y $ 615 en Chacabuco.

En el Matba, los contratos diciembre y abril del maíz perdieron US$ 3 y 4, mientras que sus ajustes fueron de 168 y de 167 dólares.

Por trigo nuevo la demanda pagó US$ 180 en Bahía Blanca y US$ 160 en San Martín y en Ramallo, 5 dólares menos que anteayer. En el Matba, las posiciones enero y marzo bajaron US$ 5,50 y 5, mientras que sus ajustes fueron de US$ 172,50 y de 184.

El girasol nuevo bajó US$ 5 y se cotizó a US$ 345 en Bahía Blanca.