También lo hacen intelectuales progresistas que conservan una buena imagen del kirchnerismo y verían con buenos ojos su continuidad en el poder.
La preocupación creció enormemente con el asesinato del manifestante Mariano Ferreyra. Muchos empresarios ya habían puesto los ojos sobre el camionero tras la enorme demostración de fuerza y poder del acto en River. Y observaron atentamente el paro que dejó sin recolección de residuos al área metropolitana. "Fue más un apriete contra Scioli [Daniel] que contra Macri [Mauricio]; ocurrió después de la presencia del gobernador en IDEA, donde además agradeció el aporte del sector agropecuario al crecimiento de la provincia", dijo uno de los consultados.
Cuando los medios de comunicación independientes señalaron que hay quienes ven a Scioli como posible candidato de unidad justicialista, fue Moyano quien salió públicamente a bajarle el pulgar y a decir que el candidato sería Néstor o Cristina Kirchner. Y a nadie escapó que el día de los incidentes estaba publicado un reportaje al líder camionero en un órgano de propaganda gubernamental. Allí advertía que saldría a la calle junto con sus hijos para resistir una eventual presidencia de Julio Cobos, en caso de que fuera electo. Por mucho menos, el matrimonio Kirchner pone el mote de "desestabilizadores" y "golpistas" a sus críticos.
También ha sido visto con mucha preocupación que el Gobierno no haya, tras el asesinato de Ferreyra, tenido un discurso tranquilizador y que apunte a esclarecer los hechos. El tono desafiante de Cristina Kirchner no ayudó. Se preció de no haber reprimido durante los cortes del conflicto con el campo, cuando la realidad es que facciones de camioneros y algún defensor de cualquier cosa que los Kirchner hagan intentaron romper los piquetes. Sólo la intervención de las policías provinciales y de otras personas sensatas evitó una confrontación de consecuencias impredecibles.
Cobos confrontó a Moyano apuntándole al corazón económico de su poderío. El camionero quiere que los trabajadores puedan auditar la contabilidad de las empresas. El vicepresidente dijo que debería auditarse la contabilidad de las obras sociales, que son públicas para recaudar y privadas para gastar. Las obras sociales recaudaron casi 16.700 millones de pesos en 2009 y este año sus ingresos crecen casi al 26 por ciento. Eduardo Duhalde ya dijo que prefiere a Luis Barrionuevo al frente de la CGT y Alberto Fernández propone ante empresarios que por ley se prohíban las reelecciones permanentes en los sindicatos. Son muchos los que creen que los Kirchner dejaron llegar demasiado lejos a Moyano.