Mientras que al oeste de la franja central, las mismas resultaban abundantes en el resto de la región pampeana, la oferta de agua comenzaba a escasear. Este comportamiento se aprecia con facilidad en el mapa que acompaña este texto. Los corrimientos negativos de las precipitaciones son marcados sobre el sur y el este, a tal punto que en ER, por ejemplo, el incipiente inicio de la siembra de soja se ha detenido por la falta de humedad superficial.
La situación que plantea la falta de humedad en superficie puede ser temporaria, sin embargo todo parece indicar que este problema será recurrente en lo que resta del año. Para el avance de las siembras habrá que estar atentos a los pronósticos que auguren precipitaciones generosas que puedan garantizar una mejora importante de la humedad en la cama de siembra. Por ejemplo, la actual situación de inestabilidad meteorológica no conduce a mejoras significativas dado que se esperan lluvias menores sobre el este y en general en toda la región pampeana. Tampoco se espera mucha actividad en el NEA y por lo tanto el retroceso de la humedad superficial es bastante generalizado. De todos modos hay que reconocer que en muchas zonas, como por ejemplo Chaco y el este de Santiago, el perfil profundo aún dispone de humedad.
Desde el punto de vista conceptual es interesante entender que el generoso comportamiento pluvial del mes de septiembre no garantiza la humedad superficial si octubre tiene una conducta antagónica. El balance hídrico superficial se vuelve rápidamente deficitario si octubre no cumple con la oferta de agua que le es propia. La estadística pluvial muestra en este mes un máximo que es muy importante para el normal despliegue de las siembras. Cuando esta oferta se vuelve escasa, comienzan a observarse corrimientos en las fechas habituales de implantación.
La frecuencia de eventos pluviales no es del todo mala, sin embargo es predominante la oferta de agua deficitaria. El tránsito del mes de octubre requiere milimetrajes mas elevados para satisfacer el aumento de la demanda de las coberturas y las exigencias atmosféricas. Las actuales circunstancias se traducen en un inexorable consumo de reservas hídricas y de este modo se va definiendo un escenario mas ajustado en esta primera parte de la gruesa. Claro está que el centro sur de CB, el sur de SF y zonas del norte de BA y el sudoeste de ER, aún no se han visto afectados por esta situación.
El auxilio para esta situación comenzaría a definirse en la transición mensual. Es decir en las últimas jornadas de octubre y las primeras de noviembre, es posible que las zonas de alta presión que dominan el este del país se debiliten y permitan avanzar con mas energía las perturbaciones que actualmente dejan la mejor oferta de agua en el centro oeste de la región pampeana.
Comienza a imponerse un escenario que se vincula con lo esperado para a la presencia del evento La Niña. Las precipitaciones deficitarias promediando la primavera, se traducen rápidamente en un ajuste de reservas. Esta situación alternará con mejoras temporarias en los niveles de humedad, pero el paso será ajustado en lo que resta del año.
- Por CCA - exclusivo Agrositio.com
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