Lo cierto es que ay pocos negocios tan atomizados como el del vino, en un escenario local e internacional donde el consumo pierde posiciones frente a otras bebidas alcohólicas como la cerveza.
Alejo Berráz Schang es el gerente de marketing de bodegas Santa Ana y Michel Torino, que pertenecen al grupo Peñaflor, un gigante en este negocio. Peñaflor, precisamente es 50% del fondo DLJ y mitad de Bisa, el fondo de inversión de la familia Bemberg.
Allí señalan que en los años 60 los argentinos consumían 90 litros de vino per cápita y este año cayó a 25 litros. En ese mismo período, el consumo de cerveza creció desde 1 litro a los 30 litros per cápita actuales.
Berráz Schang lo atribuye a una cuestión de precio. Una cerveza premium se consigue a menos de la mitad de que un vino, de gran calidad.
Y aunque Argentina está de moda en el mundo, de la mano del Malbec, Sebastián Real, de Bodegas La Rosa, predice una concentración de marcas y bodegas.