Frente a este cuadro, los fondos comenzaron a salir de la posición comprada, a fin de realizar sus ganancias.
¿Qué puede pasar ahora?
A pesar de las recientes bajas, la realidad es que hoy por hoy –y pese a todo- nos encontramos en un nivel de precios internacionales alto. Al menos en términos históricos.
Veamos algunos ejemplos.
Una mirada al valor de la soja en el mercado interno de los últimos años muestra que en el 2006 el promedio era de u$s 176, en el año 2007, de u$s 214, en el 2008, de u$s 284, en el año pasado, de 254.
En la actualidad, el precio es de u$s 262 y hace pocos días llegó a u$s 275.
Es cierto que los dólares del 2006 no son los mismos que los de ahora. Pero, así y todo, la cuestión resulta bastante mejor que en aquel año por la sencilla razón de que el mercado internacional ha evolucionado en suba.
Obviamente, como el mercado cambiario local no deja que el valor del dólar acompañe a la elevada tasa de inflación imperante, cada mes que pasa el dólar tiene menor poder adquisitivo, acá en el país.
El alto nivel en los precios se ha dado por tres componentes básicos:
Una demanda sostenida, fundamentalmente, por una relación dólar-euro favorable nuevamente. El euro está en camino de recuperación.
El mercado chino y el indio siguen con fortaleza, pese a los vaivenes, no sólo por la relación de las monedas sino por su capacidad de desarrollo interno que mantiene altas tasas de crecimiento económico.
La amenaza de aparición de La Niña, en América del Sur. Contrariamente a su par El Niño, ella trae sequía, un problema complejo para la soja y el maíz. Debe sumarse, también, la reciente experiencia en Europa del Este que ha dejado un déficit productivo y un temor por el clima futuro y por cualquier desastre que al respecto se presente.
En un cuadro como éste, lógico sería esperar que las bajas se pronuncien.
Sin embargo, los puntos anteriores se mantienen con tal fuerza que cualquier decisión a tomar debería considerar que no existen razones contundentes como para tener una expectativa negativa en los precios futuros.
Es más, si por desgracia se fuesen cumpliendo las posibilidades de un año comprometido por La Niña, los precios deberían tender a subir de forma visible ya que en maíz y sobre todo en soja, América del Sur cumple un papel más que relevante en la oferta mundial.
Veremos cómo sigue esta película.