La presidente Cristina de Kirchner criticó hoy (14/09) elípticamente a los dirigentes opositores al asegurar que quienes la critican por su condición de mujer "es porque no tienen argumentos políticos valederos para discutir" y juzgó que la oposición "atrasa 40 ó 50 años" con sus propuestas.
"Como no tienen argumentos políticos te corren con pavadas. No nos critican por las equivocaciones, sino que nos critican por los aciertos y las buenas políticas", se jó Cristina, mientras Néstor Kirchner aplaudía. En el acto de la Juventud Peronista destacaron las reiteradas alabanzas a Hugo Moyano y al frente sindical, y el lamento de Cristina de Kirchner porque no se siente interpretada por la clase media argentina.
El secretario general de la Juventud Peronista, Jorge Ottavis, había prometido: “Vamos a reventar el Luna Park y la calle Corrientes. Esperamos 8.000 personas y me imagino que en calle Corrientes no menos de 5.000 pero somos muchos más”.
A decir verdad, llenaron el Luna Park y a las 19:07 ingresaron Cristina y Néstor Kirchner al escenario. Los locutores dijeron, al pasar, que estaban los integrantes del gabinete nacional, pero no fueron presentados.
Lito Vitale aporreó los teclados en el Himno Nacional y arrancaron los oradores.
El 1er. orador fue el legislador porteño por el Frente para la Victoria, Juan Cabandié, quien luego del ritual de recordar el año 2001 y el arribo al poder en 2003, embistió contra Mauricio Macri, a quien llamó "farandulesco", y se solidarizó con los estudiantes que ocupan los colegios porteños.
Cabandié habló de "lucha con absoluta dignidad" a esa toma de colegios. En su oratoria, casi nada más. Cabandié no es un cuadro político de gran formación. Su único atributo es ser hijos de detenidos-desaparecidos, tal como lo recuerdan muchos de sus propios compañeros.
Entonces llegó el momento del dirigente más importante que tiene la Juventud Peronista kirchnerista hoy día: Andrés Larroque, alias el Cuervo, secretario general de La Cámpora.
Larroque habló de integrar a la Juventud Peronista y a la Juventud Sindical, e inclusive recordó una frase de Facundo Moyano: "La justicia social no se pide, se conquista", y advirtió que él integra "Una JP que le da dolores de cabeza a los intendentes y que se la banquen".
Fue evidente que ambas líneas fueron bajadas por Néstor Kirchner, quien batía palmas ante el "Y ya lo ve / Y ya lo ve / es la gloriosa Jotape".
Larroque habló de cada rama que integra el Movimiento Peronista y así se refirió a "la 5ta. rama del movimiento, los bloggeros, los del Facebook, los twitteros, la tecnología digital", luego de lo que afirmó que (Héctor) "Magnetto tiene un problema, hay una juventud que no le interesa su diario ni sus medios. A esta juventud le interesa estar en la historia porque apoyó a los 2 cuadros políticos más importantes de la historia reciente en su tarea de transformar el país".
Aplausos a rabiar de la tribuna.
Entonces llegó el turno de Cristina de Kirchner (iba a ser el discurso de Néstor pero el stent N°2 obligó a la modificación del orador).
Ella comenzó pidiendo: "Enrollen las banderas porque las banderas no se bajan nunca", pero terminó pidiendo "chicos, bájenlas, en serio".
Luego ella afirmó, zalamera: "Siento una sana envidia por todos ustedes (...) porque cuando yo fui joven como ustedes, cuando junto a millones de argentinos apostábamos a un país diferente no tuvimos la suerte que tienen ustedes hoy de vivir en un país con todas las libertades".
Es cierto que en las movilizaciones de 1973 era estremecedora la capacidad de convocatoria de la Juventud Peronista. Pero luego se fue debilitando, progresivamente. Un poco por la violencia interna en el PJ que manchó con sangre la sociedad argentina. Y otro poco porque Montoneros regresó a la clandestinidad y eso complicó todo el escenario. Pero hacia 1975 ya no había "millones de argentinos que apostábamos a un país diferente". Esa es una mentira de Cristina que puede engañar a jóvenes que no sólo no vivieron ese pasado sino que son incapaces de estudiarlo con rigor documental.
Cristina siguió hablando: "Si nosotros, en lugar de haber sido una juventud que crecía en medio de golpes de Estado y sin libertades, sin elecciones, hubiéramos podido tener esta Argentina que estamos construyendo entre todos, donde por primera vez estamos construyendo ciudadanía social, con los derechos de los trabajadores, de los jubilados, de los jóvenes, en un marco de libertad y democracia; si nosotros hubiésemos podido, como ustedes sí pueden ahora, sentarnos con los jóvenes de la Juventud Sindical, ¡qué país diferente hubiéramos tenido!".
Muchos aplausos. Acababa de ocurrir una nueva apelación a la convergencia de la JP y la JS. En los 70 es cierto que chocaron con asiduidad. Moyano estaba en la JS y los Kirchner en la JP. Pero todos han cambiado: Moyano, los Kirchner, el PJ, la JP... la Argentina y los argentinos.
Pero Cristina privilegió el mensaje de concordia, estrechando el frente kirchnerista ya que se había presentado al acto en el Luna Park como una respuesta al de Moyano y la Juventud Sindical.
Buscando agitar las tribunas, Cristina dijo que ella los llamaba como "la Juventud Peronista del Bicentenario", y luego afirmó que había llegado para hablar "no como Presidenta de la República, aqui soy una más. El que está mirando la televisión y quiere escuchar a la Presidente que apague el televisor, estoy hablando como militante peronista... Es lo que siempre voy a ser".
Obviamente, más aplausos y cánticos de apoyo. Cristina estaba en su salsa. Y Néstor sonreía. Al fin de cuentas habían llegado para eso hasta el Luna Park. El Cuervo le había dicho: "Cristina habías pedido organización y alegría. No te podés quejar...".
Cristina siguió: "Vengo a hablar también como testigo de época, a repasar y repensar qué es lo que hicimos en estos años. Yo formé parte de la juventud maravillosa, que no tuvo la oportunidad que hoy tenemos aqui", blablablá.
Entonces ella fue al concepto que pretendía deslizar: "La dictadura vino a terminar con el modelo industrial de generación de trabajo. Nosotros, los argentinos, en marzo de 1976 habíamos alcanzado el 50% y 50% la participación en el PBI entre empresarios y trabajadores. Las anteriores dictaduras no habían podido destruir el modelo industrial, de generación de valor agregado. El Cordobazo lo hicieron los trabajadores automotrices mejor pagos de toda América latina, era otra la lucha, compañeras y compañeros. Había un modelo de generación de clase media y evolución social ascendente que se rompió el 24 de marzo de 1976".
Fue otro mensaje más para Moyano, y de acercamiento a la Confederación General del Trabajo con su proyecto (cuestionable) de socializar las ganancias pero no las pérdidas de las empresas.
Cristina aprovechó para referirse, sin mencionarla explícitamente, a la UCR.
Evidentemente en la Quinta de Olivos hubo malestar con la fotografía de Ricardo Alfonsín y Julio Cobos confraternizando en San Miguel de Tucumán, y todo lo que se dijo acerca del ejemplo cívico de 2 contendientes acordando las reglas de la competencia y el proyecto, más allá del comicio interno.
Cristina dijo: "Que no vengan a darnos lecciones de democracia institucional porque nosotros nunca subimos con ningún partido político proscripto".
Cristina obvió que el peronismo sí subió al gobierno con un candidato proscripto, que fue Juan Perón y por eso llegó al gobierno el Tío Héctor Cámpora.
Luego Cristina volvió a la carga afirmando que "los trabajadores y sindicatos no son el problema sino parte de la solución", y entonces dijo: "Le quiero hablar a la clase media tan volátil, como yo universitaria, a esta clase media que muchas veces no entiende y cree que separàndose de los labgurantes, de los morochos, les va a ir mejor; es como el sino de las grandes frustraciones argentinas".
A Cristina le duele la clase media porque no vota Kirchner. El voto kirchnerista es de clase baja. Cristina no sabe cómo hablarle a la clase media para intentar recuperarla (los Kirchner la tuvieron consigo en 2005) o ganarla. A Néstor le provoca furia esa clase media que los rechaza o los cuestiona o no les establece límites concretos.
Cristina no llegó a plasmar su idea sobre la clase media y saltó a otra: "Creemos en una sociedad policlasista, plural", y explicó que por eso su Administración amplió "los derechos a las minorías, reconociendo la diversidad en este proyecto que es plural. Nunca, yo les puedo asegurar, nunca hubo la libertad que hoy se vive en el país. El derecho a la libertad y el derecho a la igualdad".
Ella también rescató la financiación de la educación pública, "columna vertebral de este proyecto" (aunque los alumnos del Carlos Pellegrini siguen en conflicto).
"Dios mío, cómo ha crecido esta democracia que ha pasado de repartir zapatillas a computadoras a los chicos en los colegios. Me siento tan orgullosa de formar parte de este proyecto como cuando decidimos también recuperar la administración de los recursos de los trabajadores que administraban lo que yo sí puedo demostrar que era capitalismo de amigos, y por eso tomamos la decisión de recuperar esa administración que nos ha permitido hoy realizar la política de cobertura social más transformadora de las últimas décadas, la asignación universal por hijo, que sería imposible de llevar a cabo si no hubiéramos recuperado esa administración".
Varias ideas en la frase. Lo de circunscribir el capitalismo de amigos a las AFJP, obviando a Lázaro Báez, Electroingeniería y otros empresarios K, es muy interesante.
Lo de destinar los recursos previsionales a objetivos no previsionales, por una decisión política no consultada con los beneficiarios previsionales, también es muy interesante.
Cristina saltó a la "movilidad, para que nuestros jubilados y pensionados tuvieran 2 aumentos por año luego de décadas que los congelaran o descontaran. Cuando veo y escucho a algunos dirigentes políticos de la oposición, los mismos que escuché en 1999, 2000, 2001, me digo que hay una impunidad mediática; nadie les repregunta nada, es la única manera ellos que puedan hablar".
Alusión al 82% móvil para jubilados al que se opone pero avanza en el Senado. Y ella vetará si es aprobado. Entonces decidió profundizar esa idea: "A nosotros nos interrogan y a ellos los escuchan. Eso nos hace bien como cuadros, ejercitarnos en la dialéctica".
Entonces saltó a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales, que fundamentó en que el Estado les pueda garantizar "a todos sus ciudadanos la igualdad ante la ley que nadie tiene coronita que las leyes son para todos. Todavía nos falta, algunos son más iguales que otros y otros son menos iguales. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual permitirá dejar de tener una democracia tutelada, así como antes teníamos una democracia condicional por las leyes de impunidad".
Preguntó: "¿En qué otro momento de la historia del país alguien ha visto insultan con tanta elegancia y soltura a quien ejerce la primera magistratura?".
“Tenemos una democracia tutelada hasta que puedan escucharse todas las voces”, dijo Cristina.
Y pasó al final, fijando como "grandes objetivos de esta juventud, la equidad e igualdad. Seguir profundizando, seguir demandando. Es como si viera en ustedes a miles que ya no están ni van a estar".
Obviamente, el afán de permanencia en el poder: "Es mucho lo que hicimos y es mucho que queremos hacer todavía".