La caída en el precio de la hacienda gorda quebró una carrera alcista de dos meses, pero es el clima y los mercados externos los que determinarán si el techo de precios de la poszafra quedó atrás o se debe esperar un nuevo repunte.

El precio promedio del kilo de novillo gordo en segunda balanza experimentó la semana pasada un retroceso de US$ 0,02, ubicándose en US$ 3,23, configurando la primera caída luego de ocho semanas consecutivas de suba en la que acumuló casi 21% de incremento, pasando de US$ 2,69 a US$ 3,25, de acuerdo a los datos de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).

Esta caída, aunque leve, marca un quiebre en la tendencia alcista de la hacienda que a nivel de algunos operadores, aún no es suficiente para asegurar que se dejó atrás el techo de precios de la poszafra y esto dependerá de la futura evolución del clima, con la consiguiente disponibilidad de oferta, y de los mercados externos. Sin embargo, hay quienes sostienen que aquellos precios máximos de entre US$ 3,30 y US$ 3,40 el kilo quedaron definitivamente atrás y lo que se está buscando es un nuevo punto de equilibrio que sea convalidado por los mercados externos.

Para el consignatario Gustavo Basso, las causas de esta caída hay que buscarlas en la reducción de la actividad de la industria a partir de una sensible baja de la faena, que se reflejó en el envío a seguro de paro de centenares de trabajadores, bajando la presión compradora. El operador dijo que los excesos de lluvias de julio hicieron mucho daño en los verdeos lo que llevó a que muchos productores dieran por terminadas las posibilidades de esos pastoreos y salieran al mercado con ganados que estaban terminados o por terminarse.

"Los negocios que se hicieron a máximos de US$ 3,35 a US$ 3,40 el kilo fue el cenit de los precios para la poszafra", dijo Basso. A su juicio, lo que ocurre ahora es un proceso de ajuste que está condicionado a los niveles de comida en el campo, lo que abre un período de incertidumbre en cuanto a la oferta de ganado.

Para el operador Pablo Reyes, la oferta sigue con mucha dificultad y la industria no hizo demasiada base de stock y tiene compras para siete u ocho días. En cuanto a si ya se pasó el pico de precios de poszafra, el consignatario no consideró prudente asegurarlo. "La gráfica tuvo una pequeña caída y no es de descartar que tenga una recuperación", indicó.

Por su parte, el consignatario Alejandro Nicolich sostuvo que los frigoríficos se pusieron de acuerdo en no seguir ofertando más porque aun con mayor precio la oferta de ganado no aparecía. No obstante, afirmó que el mercado permanece firme y estable.

En cuanto a la actual situación de la industria y sus compromisos con el exterior, el secretario ejecutivo de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), Daniel Belerati, dijo que actualmente hay algunos compromisos con Israel, algo negociado con Chile y otro tanto con Rusia y Europa. "El mercado exterior no convalidó estos precios", dijo Belerati.